El presidente Daniel Noboa designó este lunes 11 de noviembre a Sariha Moya como vicepresidenta encargada de Ecuador, en cumplimiento del artículo 150 de la Constitución de la República. La información fue confirmada a través de un comunicado oficial de la Presidencia, publicado en sus redes sociales.
Sariha Moya, quien hasta ahora ocupaba el cargo de máxima autoridad de la Secretaría Nacional de Planificación, asumirá el rol de vicepresidenta a raíz de la suspensión temporal de 150 días que se le impuso a la vicepresidenta Verónica Abad. Esta sanción fue anunciada el 8 de noviembre de 2024 y se debió a un incumplimiento en sus funciones, específicamente por haber abandonado su puesto sin justificación durante tres días consecutivos, lo que constituye una falta grave según el artículo 48 de la Ley Orgánica de Servicio Público. La sanción se aplicó luego de que el Ministerio del Trabajo abriera un sumario administrativo en su contra por no haber llegado a Ankara (Turquía) antes del 1 de septiembre, fecha que había sido dispuesta por la administración de Noboa.
La designación de Moya ocurre en un contexto de crisis dentro del gobierno, ya que la vicepresidenta Verónica Abad, quien tenía importantes responsabilidades en la administración de Daniel Noboa, fue sancionada tras no cumplir con su cometido de asistir a una reunión oficial en Turquía. Aunque la sanción está vigente, aún existe la posibilidad de apelarla, lo que podría alterar la situación de Abad en el futuro.
La resolución del Ministerio del Trabajo ha generado controversia, ya que muchos sectores esperan una aclaración sobre los motivos que llevaron a la sanción de la vicepresidenta. Según los informes, la falta de Abad, que se extendió durante tres días consecutivos sin justificación, fue considerada como un «abandono injustificado del trabajo», lo que originó la medida disciplinaria.
Sariha Moya, quien ha desempeñado un papel clave en la Secretaría Nacional de Planificación, asume ahora un cargo de gran relevancia. Su designación refleja la necesidad del gobierno de mantener la estabilidad institucional mientras se resuelven los conflictos dentro de la administración. Con esta decisión, Noboa refuerza su compromiso con el cumplimiento de la ley, a pesar de las controversias generadas por la suspensión de Abad.
La situación también pone de relieve los desafíos administrativos del gobierno de Noboa, que enfrenta la crisis interna tras las acciones disciplinarias. De momento, el gobierno no ha emitido más detalles sobre el futuro de Verónica Abad, quien aún tiene la posibilidad de apelar la sanción y recuperar su puesto, aunque esto dependerá de los avances legales en el caso.
