El aumento de los actos de extorsión en el sector de Samanes 6 en el norte de Guayaquil ha generado alarma entre los empresarios, quienes ahora prefieren cerrar sus locales ante la creciente presión de los delincuentes. Recientemente, un dueño de negocio relató cómo un extorsionador le exigió la suma de $15,000 como “vacuna” para no sufrir represalias. Ante esta amenaza, el empresario decidió abandonar su negocio en lugar de ceder a los extorsionadores.
El temor ante la extorsión en Samanes
El propietario que decidió cerrar su local en Samanes 6 explicó que no estaba dispuesto a pagar la exorbitante cantidad solicitada por los delincuentes, quienes, en su intento de intimidación, también dejaron mensajes de amenazas en los negocios del área. Esta no es la primera vez que la extorsión afecta a la comunidad. Según vecinos del sector, hace apenas tres meses, varios atentados fueron cometidos contra empresarios de la avenida principal de Samanes 6.
Uno de los testimonios más impactantes proviene de un comerciante que fue víctima de extorsionadores hace un año. El hombre reveló que recibió múltiples llamadas de números desconocidos, solicitando pagos para una cuenta bancaria sin identificar. “Me mandaron una foto de mi negocio tomada desde la calle, lo que me asustó y decidí hacer el pago. Cometí un error al transferir el dinero”, admitió el dueño del local.
Consejos de las autoridades para enfrentar la extorsión
A pesar del temor generalizado, la Policía ha aconsejado a los propietarios de negocios que nunca cedan a las demandas de los extorsionadores y, en lugar de pagar, deben denunciar inmediatamente los hechos para que las autoridades puedan actuar de forma oportuna. Esta recomendación se ha convertido en una pauta importante para prevenir más casos de extorsión en el área.
Violencia e intimidación con dinamita
El 5 de marzo, un incidente reciente marcó la gravedad de las extorsiones en la zona, cuando un grupo de delincuentes dejó cuatro tacos de dinamita en los alrededores de una peluquería en Samanes 6. La amenaza con explosivos intensificó la preocupación entre los comerciantes del área, que alertaron rápidamente a las autoridades. Los especialistas en desactivación de explosivos se trasladaron al lugar y, afortunadamente, los artefactos no fueron activados, lo que evitó una tragedia.
Además de los explosivos, se encontraron panfletos amenazantes que habían sido colocados en las cercanías del establecimiento afectado. Vecinos del sector confirmaron que esta táctica intimidatoria no es nueva, ya que los delincuentes han dejado otras amenazas similares en el pasado. Tras este incidente, se descubrió que la propietaria de la peluquería había dejado de atender a los clientes durante varios días, lo que hizo suponer que estaba pagando la vacuna solicitada por los extorsionadores.
La situación de inseguridad en Samanes
La violencia y las amenazas en Samanes no son hechos aislados. La constante inseguridad ha llevado a muchos dueños de locales comerciales a tomar medidas preventivas, como cerrar sus negocios temprano para evitar ser víctimas de robos y extorsiones. Este clima de temor se ha apoderado de la zona, lo que ha provocado que muchos comercios permanezcan cerrados, especialmente a partir de la noche.

