En 2024, Quito experimentó una reducción en los casos de extorsión, pero la incidencia del delito se concentró en el norte de la capital, especialmente en distritos como Eugenio Espejo y La Delicia. Según la Policía Nacional, la cantidad de extorsiones registradas entre enero y diciembre de este año fue de 2.202, una baja en comparación con los 2.435 casos reportados en 2023. Sin embargo, la preocupación persiste, pues estos crímenes siguen siendo un desafío para las autoridades y la ciudadanía.
Las extorsiones en Quito comenzaron a ser una problemática destacada en noviembre de 2022, cuando Cristina J. y Wilson C. comenzaron a exigir pagos a una víctima. La cantidad solicitada ascendió a $600 en cuotas mensuales de entre $50 y $60, además de un televisor nuevo. Cuando la víctima no cumplió con estas demandas, un individuo acudió a su hogar para amenazarla. La pareja de extorsionadores fue detenida el 19 de abril de 2023, tras un operativo de la Policía Nacional.
El aumento de casos en el norte de Quito ha sido notorio. El distrito Eugenio Espejo lidera con 451 incidentes, seguido de Eloy Alfaro con 337, La Delicia con 298, Quitumbe con 297 y Tumbaco en el valle de los Chillos. A pesar de la disminución general en los números, la distribución de los casos refleja un patrón alarmante que preocupa a las autoridades locales.
Según el coronel en servicio pasivo Mario Pazmiño, exjefe de Inteligencia del Ejército, la migración delictiva desde la región costera, presionada por el Gobierno y las fuerzas de seguridad, ha favorecido el traslado de estas bandas hacia Quito, donde encuentran un terreno más fértil para operar debido a la menor presencia de control y vigilancia en algunas áreas.
Pazmiño explicó que las organizaciones criminales ven en la capital una oportunidad para expandir sus operaciones. Quito, con su población de alrededor de 3 millones de personas y una economía activa con diversas empresas, se convierte en un lugar donde la extorsión y las «vacunas» se han vuelto comunes. Además, la población capitalina es menos resistente a los niveles de violencia que se observan en el Litoral, lo que facilita la acción de los delincuentes.
En cuanto a los secuestros, los datos de la Policía Nacional reflejan una leve disminución, pasando de 9 casos en 2023 a 7 en 2024. Sin embargo, las extorsiones siguen siendo una preocupación central. El exjefe de la Unidad Antisecuestro y Extorsión (Unase), Édgar Vinueza, destacó que aunque los casos han disminuido, la reducción no es tan significativa como se esperaba. La ciudadanía sigue temerosa, aunque la confianza en las autoridades ha mejorado para combatir estos delitos.
Las modalidades de extorsión varían, según Vinueza. En muchos casos, los delincuentes se comunican por vía telefónica o a través de aplicaciones como WhatsApp, exigiendo grandes sumas de dinero. Inicialmente, las bandas se hacían pasar por grupos irregulares colombianos, pero actualmente se presentan como organizaciones de crimen organizado, a menudo desde prisiones. Otra modalidad consiste en acudir a comercios locales en motocicleta, prestando pequeñas cantidades de dinero y luego exigiendo pagos desmesurados.
Para hacer frente a este problema, las autoridades han recomendado a los ciudadanos tomar precauciones para evitar ser víctimas de extorsiones o secuestros. Entre las principales recomendaciones de la Policía están mantener la calma y no ceder al miedo. También es fundamental no compartir información personal, financiera o relacionada con bienes en redes sociales, ya que esto facilita que los delincuentes identifiquen posibles objetivos.
Además, la Policía sugiere evitar la publicación de fotografías familiares, eventos escolares o viajes en plataformas como Facebook, TikTok, Instagram o WhatsApp, ya que los delincuentes utilizan estas redes para obtener información sobre sus víctimas. También se recomienda utilizar apodos en lugar de nombres completos en los perfiles de redes sociales para evitar la identificación.
Es importante guardar evidencia de cualquier intento de extorsión, como mensajes, correos electrónicos o registros de llamadas. Si alguien recibe una llamada extorsiva, las autoridades insisten en denunciar de inmediato al 1800-DELITO (335486), opción 1.
