El asesinato de Neida Loor ha dejado una profunda herida en la comunidad educativa de Manta. La docente de 61 años, quien se dedicó durante casi 40 años a la enseñanza en el colegio religioso María Auxiliadora, fue víctima de un ataque armado el domingo 29 de diciembre. La tragedia ocurrió en el barrio La Pradera, cuando Neida caminaba por un callejón cercano al lugar donde dos sicarios dispararon contra varios hombres que estaban bebiendo alrededor de un automóvil.
A las 20:00 de esa noche, los sicarios, que viajaban en una camioneta, bajaron y abrieron fuego, matando a dos de los hombres presentes y hiriendo a un tercero. En medio del caos, una de las balas alcanzó a Neida Loor. Fue trasladada de inmediato a un hospital, pero minutos después se confirmó su fallecimiento.
La muerte de Neida ha conmovido profundamente a la comunidad educativa y a los padres de familia del colegio María Auxiliadora. Ella era más que una simple docente: llevaba décadas siendo una pieza clave del plantel, impartiendo clases de religión y trabajando como secretaria. Además, dedicaba tiempo a ofrecer tutorías a los estudiantes del bachillerato.
Katherine Santana, madre de familia que conoció a Neida cuando su hijo estudió en el colegio, expresó que la docente era “el núcleo” de la institución. “Estamos en shock, no creemos que esto le haya sucedido. La vi por última vez hace tres meses. Era una persona solidaria; desde que llevabas a tu hijo al colegio, ella te hacía sentir que estaba en un lugar seguro, con mucho cariño”, relató Santana, visiblemente afectada. Además, mencionó que su muerte ha causado gran consternación entre exalumnos y personas de la comunidad educativa, quienes la recuerdan con mucho cariño.
Neida Loor era madre de tres hijos, quienes tenían entre 19 y 24 años. En su funeral, amigos cercanos, como Sara Delgado, la recordaron como una persona incansable en su labor. “Ella ayudaba a todo el mundo, sin importar su raza o condición social. Siempre estuvo pendiente de sus estudiantes y los apoyó en todo lo que pudo”, comentó Delgado, visiblemente dolida por la pérdida.
El asesinato de Neida Loor se produce en medio de un contexto de creciente violencia en la ciudad, lo que ha generado alarma tanto en las autoridades como en los habitantes. Aunque la Policía se encuentra investigando el caso, aún no se ha esclarecido el móvil detrás de este asesinato, ni se ha detenido a los responsables. Este crimen ha puesto en evidencia los riesgos que enfrentan los ciudadanos en ciertas zonas de Manta, y la comunidad educativa ha manifestado su temor ante la creciente inseguridad.
