La Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie) ha convocado a una serie de movilizaciones territoriales a partir del próximo viernes 15 de noviembre, en lo que se perfila como un nuevo capítulo de tensión entre el movimiento indígena y el gobierno de Daniel Noboa. Esta protesta surge en medio de un clima de creciente descontento social debido a la crisis energética, la inseguridad y la incertidumbre sobre el abastecimiento de agua, entre otros problemas.
Durante una Asamblea Nacional celebrada el 13 de noviembre en Quito, el presidente de la Conaie y precandidato presidencial para los comicios de 2025, Leonidas Iza, detalló las razones de esta movilización. Iza denunció que Ecuador atraviesa uno de los peores momentos de su historia reciente, con una falta de soluciones concretas frente a problemas urgentes que afectan tanto a las comunidades indígenas como a la población en general.
La crisis energética y la inseguridad, en el centro de la protesta
«El país está sumido en la oscuridad, no solo por la falta de electricidad, sino por la incertidumbre sobre el desabastecimiento de agua y el aumento de la inseguridad. Exigimos que el presidente Noboa deje de dar respuestas vacías y actúe con urgencia», afirmó Leonidas Iza durante la reunión de la Conaie. El dirigente hizo un llamado explícito al gobierno para que enfrente de manera efectiva los problemas estructurales que afectan a las comunidades indígenas y al país en general.
Aunque no se ha detallado en qué lugares exactos comenzarán las movilizaciones, Iza no descartó que estas protestas se sumen a las convocadas por el Frente Unitario de Trabajadores (FUT) para el 21 de noviembre, lo que podría aumentar la magnitud de las movilizaciones en los próximos días.
¿Paro o movilización social?
Aunque los términos “paro” y “movilización” suelen emplearse de manera intercambiable, Iza fue claro al especificar que esta convocatoria no busca la paralización de actividades laborales o económicas. En lugar de eso, se trata de un llamado a salir a las calles para manifestarse contra las políticas del gobierno de Noboa, que a juicio de los indígenas han incrementado la desigualdad y afectado directamente a sus comunidades.
En términos técnicos, un paro implica una suspensión temporal de actividades en el ámbito laboral, mientras que una movilización social busca movilizar a las personas para exigir cambios o para expresar el rechazo a determinadas políticas gubernamentales. En este caso, la Conaie se refiere a una movilización para visibilizar las demandas de las comunidades indígenas y presionar al gobierno para que atienda sus preocupaciones.
Protestas en Cuenca: un adelanto de lo que está por venir
Este llamado a la protesta llega después de una manifestación que tuvo lugar en Cuenca, donde decenas de personas se agruparon para expresar su rechazo al gobierno de Noboa. Los manifestantes, procedentes de diversas provincias, denunciaron las políticas de privatización y la expansión de las actividades extractivas en territorios indígenas, que según ellos, están siendo impulsadas por el gobierno en favor de grandes corporaciones mineras.
En esa misma protesta, los asistentes exigieron al gobierno de Noboa medidas más decisivas para resolver la crisis energética que está afectando a las comunidades más vulnerables del país, así como para combatir la creciente inseguridad en zonas rurales. La protesta, que tuvo lugar en la capital azuaya de Cuenca, coincidió con la reunión de cancilleres iberoamericanos, lo que atrajo mayor atención mediática a la situación de Ecuador.
El clima político y social en Ecuador
El presidente Daniel Noboa ha enfrentado críticas constantes por su manejo de la crisis energética, que ha generado apagones frecuentes en varias ciudades del país, y por su gestión en temas de seguridad. Además, los sectores indígenas han señalado que las políticas extractivas impulsadas por el gobierno no solo afectan al medio ambiente, sino que también amenazan los derechos territoriales de las comunidades ancestrales.
La Conaie, que ha jugado un papel crucial en las luchas sociales en Ecuador, es uno de los actores principales en la oposición al gobierno de Noboa. Su capacidad para movilizar a miles de personas ha sido clave en el pasado para presionar por cambios en políticas públicas, y parece que las protestas programadas para el 15 de noviembre serán una continuación de esa presión.
El futuro de las protestas y su impacto en el gobierno
Si bien el gobierno de Noboa ha intentado suavizar la situación mediante declaraciones públicas y compromisos de atención a la crisis, las movilizaciones sociales programadas para los próximos días podrían marcar un punto de inflexión en la relación entre el gobierno y las comunidades indígenas. Estas protestas podrían ser un ensayo de lo que podría suceder en 2025, cuando Leonidas Iza se presente como candidato presidencial, lo que añade una capa de complejidad política al escenario de protesta.
En este contexto, las movilizaciones no solo están motivadas por demandas inmediatas, sino también por el deseo de las comunidades indígenas de tener una voz más fuerte en la política nacional y en la definición del rumbo de Ecuador en los próximos años.

