Isaías, conocido como alias ‘Achiote’, es un adolescente de 16 años que ha sido vinculado a una serie de crímenes violentos, incluyendo sicariatos y extorsiones en el sector de Nueva Prosperina, Guayaquil. Este joven presenta un evidente historial delictivo, pues a pesar de sus múltiples capturas, continúa en libertad, lo que ha generado preocupación en las autoridades.
De acuerdo con fuentes policiales, ‘Achiote’ ha sido arrestado en al menos dos ocasiones recientes. En la primera, fue detenido junto a un grupo de diez individuos sospechosos de estar involucrados en asesinatos. En una segunda intervención, evadió un control policial en Paraíso de la Flor y fue encontrado en una vivienda que contenía ocho cuchillos y machetes. Durante el operativo, el menor confesó que le habían prestado ese lugar y admitió colaborar en la vigilancia de personas que estaban presuntamente secuestradas.
Un oficial que participó en la incursión comentó que, al ser interrogado sobre el uso de los machetes, ‘Achiote’ mencionó que eran para asustar e intimidar a los secuestrados. Este comportamiento es alarmante, y las autoridades han señalado que sus tatuajes, que incluyen imágenes de armas y referencias a la organización criminal Tiguerones, indican su participación en actividades delictivas. “No es normal que un adolescente se tatúe un revólver o una metralleta; esos símbolos reflejan su vinculación con el crimen”, aseguró un portavoz policial.
El contexto en Nueva Prosperina es complejo. Según las estimaciones, el 16% de la población de este sector, incluyendo estudiantes, está involucrada de alguna manera en actividades delictivas. Este fenómeno se ha intensificado en los últimos años debido a diversos factores, como la deserción escolar y la influencia de bandas criminales que reclutan a jóvenes como ‘Achiote’. Estas organizaciones se aprovechan de las lagunas en la legislación, ya que los menores de edad a menudo reciben medidas socioeducativas en lugar de penas más severas.
A pesar de las capturas, ‘Achiote’ sigue libre, lo que plantea un desafío para las fuerzas del orden. Las investigaciones apuntan a que podría estar vinculado a extorsiones, secuestros y, potencialmente, actos de violencia más graves, como descuartizamientos. En conversaciones con los agentes, el joven mostró signos de afectación emocional y una normalización de la violencia, revelando que había abandonado sus estudios y no visualiza un futuro alejado de las organizaciones delictivas.
En Nueva Prosperina operan diversas bandas criminales, entre las que se encuentran Los Choneros, Los Lobos, Las Águilas, Los Tiguerones y Los Fatales. Los Tiguerones se han dividido en facciones, incluyendo Tiguerones Fénix, a la que se presume pertenece ‘Achiote’. Aunque las autoridades han implementado operativos constantes, logrando disminuir en 254 el número de muertes violentas de enero a octubre de 2024, la situación sigue siendo crítica. La reciente separación de un miembro conocido como alias Ozuna de Los Tiguerones y su alianza con Mafia 18 ha reavivado la violencia en la zona.
La Policía continúa su vigilancia sobre ‘Achiote’ y otros jóvenes en Nueva Prosperina, donde la crisis social y económica ha facilitado la proliferación de bandas delictivas. La situación exige atención urgente para prevenir que más adolescentes caigan en estas redes criminales.
