El gobierno ecuatoriano, bajo la dirección del presidente Daniel Noboa, está avanzando en la convocatoria de un nuevo concurso para la asignación de frecuencias de radio y televisión, al tiempo que elimina un beneficio que permitía la renovación automática de títulos habilitantes por diez años. Esta reforma se enmarca en un contexto electoral hacia los comicios generales de 2025.
La Agencia de Regulación y Control de las Telecomunicaciones (Arcotel) tendrá un plazo de 60 días para llevar a cabo esta convocatoria. Noboa ha ordenado que el nuevo proceso, conocido como Proceso Público Competitivo de Adjudicación de Frecuencias (PPC), debe publicarse en enero. Este concurso se basa en un conjunto de 16 cambios reglamentarios que modifican los requisitos para los concesionarios que buscan renovar sus frecuencias.
Una novedad importante es que no se excluirá a aquellos postulantes que tengan vínculos de parentesco con personas involucradas en concursos anteriores donde se detectaron irregularidades. Además, aunque se elimina la posibilidad de renovación automática, se permite que los concesionarios cuyos títulos hayan vencido mantengan sus operaciones hasta que se complete el nuevo proceso.
El último concurso de frecuencias, realizado bajo el mandato del ex presidente Lenín Moreno, concluyó en 2020 y resultó en que el 70 % de los 621 postulantes obtuviera un título habilitante por 15 años. Un informe del Ministerio de Telecomunicaciones hasta 2023 reportó la emisión de trece títulos habilitantes: dos para medios privados, tres para comunitarios y ocho para públicos.
A medida que se lanza este nuevo concurso, se ha eliminado una disposición que permitía la renovación automática de títulos, lo que podría afectar a muchos medios. Sin embargo, se establece que aquellos que estén al día con sus obligaciones financieras podrán operar hasta que se adjudique una nueva frecuencia.
César Ricaurte, director de la ONG Fundamedios, ha destacado la importancia de esta nueva convocatoria, aunque también expresó su preocupación por la falta de supervisión sobre los medios de comunicación existentes. Por ejemplo, mencionó al grupo de medios del empresario Ángel González, que ha estado operando sin control.
Ricaurte también comentó que la convocatoria en un año electoral puede generar tensiones en los medios, ya que los trabajadores pueden sentir presión para alinearse con ciertas líneas editoriales. Además, subrayó que el reglamento actual mantiene restricciones para la propiedad de medios por parte de extranjeros, asegurando que solo aquellos que residen permanentemente en Ecuador pueden ser accionistas.
Desde la perspectiva legal, Juan Carlos Solines, abogado especializado, considera que la medida de Noboa es positiva, especialmente porque muchas concesiones están por vencer en 2025. Sin embargo, advierte que el proceso debe considerar las observaciones realizadas por la Contraloría General para evitar errores del pasado.
El nuevo reglamento también detalla las prohibiciones e inhabilidades para participar en el concurso, especificando que no podrán postular medios con vínculos familiares cercanos a miembros del Consejo de Desarrollo y Promoción de la Información y Comunicación, así como aquellos con deudas pendientes.
Por otro lado, el presidente Noboa ha hecho cambios significativos en las regulaciones sobre la publicidad, permitiendo la difusión de anuncios relacionados con apuestas deportivas. A través del Decreto Ejecutivo 421, el mandatario ha eliminado una cláusula que prohibía la publicidad de sistemas de apuestas en medios de comunicación.
Esta modificación abre la puerta a que los medios puedan recibir financiamiento de empresas de apuestas, que son grandes anunciantes en eventos deportivos. Ricaurte señala que esto podría llevar a una mayor dependencia de los medios hacia estos anunciantes, impactando su independencia editorial.
