La tarde del martes 27 de mayo, la tranquilidad de Pascuales, al norte de Guayaquil, se vio interrumpida por un brutal ataque armado contra tres conductores de tricimotos, registrado por cámaras de seguridad de la zona. El hecho ha generado gran conmoción y ha motivado un despliegue operativo por parte de las autoridades.
En las impactantes imágenes se observa cómo cuatro individuos a bordo de dos motocicletas interceptan a las víctimas mientras transitaban por un callejón. Sin mediar palabra, abren fuego directamente hacia sus cabezas, ejecutando el ataque con una violencia que evidencia una posible acción planificada.
Policía detiene a cuatro sospechosos tras operativos en Pascuales
Como respuesta inmediata al atentado, la Policía Nacional ejecutó varios allanamientos simultáneos, que permitieron la detención de cuatro personas presuntamente vinculadas con el ataque. Según el informe preliminar, los operativos se desarrollaron durante la madrugada del miércoles 28 de mayo en distintas viviendas del sector.
“La evidencia recabada y los registros de videovigilancia nos han permitido avanzar rápidamente en la identificación de los responsables”, señaló un oficial de la Policía durante una rueda de prensa. Las armas utilizadas habrían sido recuperadas durante los allanamientos, aunque esta información está siendo verificada.
Violencia contra transportistas informales en aumento
El ataque contra los tricimoteros no sería un hecho aislado. Según los moradores del sector, las amenazas y agresiones contra conductores de transporte informal han ido en aumento, en medio de disputas territoriales y presiones de grupos delictivos que exigen pagos extorsivos conocidos como “vacunas”.
La Policía ha reforzado su presencia en la zona tras este suceso, y trabaja junto a la Fiscalía para determinar si este ataque tiene vínculos con estructuras del crimen organizado que operan en Pascuales y zonas aledañas.
Este hecho también ha motivado llamados de atención por parte de gremios del transporte, que piden mayor seguridad para quienes trabajan en el sector informal y que, muchas veces, se convierten en blanco fácil del crimen.
