La violencia en Durán, Ecuador, se ha intensificado en un conflicto que trasciende la simple lucha territorial entre las bandas Chone Killer y Latin King. Este enfrentamiento, según la Policía, tiene raíces históricas y una carga ideológica profunda, en la que el control económico de actividades delictivas como el microtráfico y la extorsión pasa a ser secundario frente a una ola de homicidios indiscriminados.
El coronel Roberto Santamaría, quien recientemente asumió el mando del distrito Durán, expone que el conflicto no se centra únicamente en tomar control de áreas específicas, sino en una brutalidad extrema donde los miembros de una banda eliminan a sus oponentes sin consideración, afectando incluso a personas ajenas al crimen. Este panorama se ha agudizado tras varias masacres recientes, como la ocurrida el 9 de octubre en El Recreo, que dejó cuatro muertos, y otra el 12 de octubre en Grillo Gilbert, con un saldo de siete fallecidos. Hasta ahora, Durán ha contabilizado más de 400 homicidios en el año.
La rivalidad entre Chone Killer—anteriormente conocida como Los Ñetas—y Latin King se ha intensificado en un entorno donde Durán se ha consolidado como un bastión para ambas organizaciones. A medida que Los Choneros han ido ganando terreno, han llevado a un desmantelamiento de varias estructuras de Latin King, lo que ha provocado una «invasión» de esta banda en Durán, un territorio históricamente controlado por Los Ñetas.
El coronel Santamaría señala que la llegada de Latin King no solo ha aumentado la violencia, sino que también ha permitido a los Chone Killer diversificar sus actividades delictivas, incluyendo secuestros y tráfico de armas, además de infiltrarse en administraciones municipales pasadas, facilitando así el lavado de dinero y la obtención de contratos públicos. Según la Policía, los Chone Killer habrían estado involucrados en el atentado contra el alcalde Luis Chonillo en mayo del año anterior, aunque también se han reportado infiltraciones de Latin King en el cabildo, lo que ha llevado a la muerte de varios funcionarios de la actual administración.
El coronel advierte que la penetración de estas bandas en el gobierno municipal es alarmante, destacando que el reconocimiento legal de Latin King durante el gobierno de Rafael Correa en 2007, les permitió participar en procesos políticos y acceder a recursos del Estado, generando un caos de violencia en la ciudad.
Una investigación reciente de InSight Crime revela que aunque Chone Killer y Latin King tienen conexiones esporádicas con redes criminales transnacionales, su principal impacto se siente en el ámbito local. Según este estudio, estos grupos han conseguido asegurar contratos de obras públicas y control sobre instituciones clave del gobierno, lo que les permite operar con impunidad.
Los mapas de distribución de las bandas elaborados por InSight Crime indican que Chone Killer tiene presencia en al menos nueve sectores de Durán, mientras que Latin King opera en cinco. Adicionalmente, la banda conocida como «Llorón», asociada a Los Águilas, que es una facción de Los Choneros, también tiene una presencia notable en la zona.
El coronel Santamaría ha propuesto un cambio radical en la estrategia de seguridad, pasando de un enfoque preventivo a uno reactivo, apoyándose en la Fuerza Aérea Ecuatoriana en el contexto del estado de excepción declarado en Durán. Su objetivo es atacar simultáneamente a ambas organizaciones delictivas, incluso llevando a cabo operaciones en sus propios refugios.
