Unicef Advierte: El 50% de los Niños en Ecuador Sufren Violencia y Desnutrición, Urge Acción Inmediata

INTERNACIONAL

En el marco de la conmemoración de los 35 años de la Convención sobre los Derechos del Niño, Luz Ángela Melo, representante de Unicef en Ecuador, ha subrayado las preocupaciones críticas que afectan a los menores en el país. Durante el foro “Primero la infancia”, realizado el 29 de agosto en Quito, Melo abordó las serias problemáticas que enfrentan los niños ecuatorianos, como la violencia y la desnutrición crónica, que afectan a aproximadamente el 50% de los menores.

Según Melo, la violencia infantil es alarmante en Ecuador, debilitando a largo plazo la fuerza laboral y el desarrollo económico del país. Este año, el foro marca el inicio de las actividades conmemorativas de los derechos del niño, establecidos oficialmente el 20 de noviembre de 1989. La representante de Unicef advirtió que el país debe enfrentar de inmediato estos desafíos para proteger y mejorar el bienestar de la infancia.

“En los primeros dos años de vida se define el futuro de cada niño. Es en esta etapa crítica cuando las conexiones neuronales en el cerebro se desarrollan a gran velocidad”, explicó Melo. Destacó que una nutrición adecuada durante esta fase, especialmente a través de la lactancia materna durante los primeros seis meses, seguida de una alimentación sana hasta al menos los dos años, es fundamental para el desarrollo emocional y físico del niño.

A pesar de los esfuerzos por mejorar la situación, el país enfrenta una preocupante disminución en la tasa de nacimientos, con una reducción de aproximadamente 50.000 nacimientos anuales respecto a las expectativas. Esta disminución tiene implicaciones en la fuerza laboral futura. Actualmente, solo nacen 250.000 niños al año en lugar de los 300.000 esperados. De estos, alrededor de 50.000 sufren de desnutrición crónica y 125.000 padecen violencia física o psicológica en sus hogares. Además, un alarmante 40% de los niños no tiene acceso a agua potable libre de contaminación bacteriana.

Melo enfatiza que la violencia doméstica contra los niños, lejos de ser un fenómeno aislado, tiene consecuencias devastadoras. Los niños víctimas de violencia a menudo enfrentan problemas de salud mental, dificultades en el aprendizaje y, en algunos casos, se vuelven perpetradores de violencia en el futuro. Esta violencia también afecta la autoestima y la capacidad de desarrollo de los niños, repercutiendo en su rendimiento académico y bienestar general.

El debate también se extiende al tema del castigo físico como método de disciplina. Melo señala que, aunque algunos padres recurren a este método debido a la falta de alternativas, es esencial promover métodos de disciplina positiva basados en el respeto y la comunicación. “No es ético que los niños, que deberían ser protegidos en su hogar, sean maltratados. Necesitamos educar a los padres para que utilicen técnicas de disciplina que no impliquen violencia”, afirma Melo.

El estado de la lactancia materna en Ecuador también es motivo de preocupación. Aunque se han logrado algunos avances, es crucial mantener y fortalecer las políticas para garantizar su efectividad. Ecuador, a pesar de ser un país de renta media alta, aún enfrenta una alta tasa de desnutrición infantil, y las políticas públicas deben seguir priorizando la salud infantil.

Melo concluye su intervención con un llamado a la acción para ampliar los servicios de desarrollo infantil y visitas familiares especializadas. Subraya que los primeros dos años de vida son fundamentales para el desarrollo integral del niño y que se deben proporcionar las herramientas necesarias a las familias para asegurar un entorno positivo y nutritivo.

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