En una revelación inesperada que generó controversia mundial, el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que posee el trofeo original del Mundial de Clubes, mientras que el Chelsea —recién coronado campeón del certamen— solo pudo alzar una réplica durante la ceremonia oficial.
La declaración la hizo el propio Trump, momentos antes de la final entre Chelsea y PSG, en una entrevista previa. “Me lo regalaron hace semanas. Está en el Despacho Oval. Es una gran pieza”, expresó con naturalidad, refiriéndose al trofeo como parte de su colección personal.
⚽ Chelsea campeón, pero sin el trofeo auténtico
El Chelsea se impuso con autoridad al Paris Saint-Germain con un marcador de 3‑0, en una final que selló una temporada brillante para los londinenses. Jugadores y cuerpo técnico celebraron en el campo, levantando lo que en ese momento creían que era el trofeo original.
Sin embargo, fuentes internas de la organización del torneo confirmaron que lo que Chelsea levantó era una réplica ceremonial, mientras el trofeo auténtico se encuentra, según Trump, en Washington D. C.
📌 Trump y su inusual “souvenir”
El exmandatario, conocido por sus excéntricas colecciones y declaraciones polémicas, afirmó que recibió el trofeo como un obsequio protocolar “por parte de una delegación internacional”, aunque no se detalló quién autorizó dicho regalo ni bajo qué circunstancias se retiró el trofeo del circuito oficial del torneo.
Este hecho generó reacciones mixtas entre los aficionados y medios deportivos, quienes consideran que el campeón legítimo debería tener en su poder el trofeo real. La FIFA no ha emitido aún un pronunciamiento formal sobre el paradero del trofeo ni sobre las declaraciones del expresidente.
🎯 Implicaciones y repercusiones
La situación abre un debate sobre la custodia y simbolismo de los trofeos deportivos de élite. Mientras el Chelsea inscribió su nombre como campeón del mundo, el trofeo real permanece fuera del alcance del club. Jugadores como Moisés Caicedo y Enzo Fernández celebraron el título sin saber que la copa era solo una réplica.
Especialistas consideran que podría tratarse de un error diplomático o logístico, aunque no descartan que Trump haya recibido una edición alterna sin valor competitivo, algo que aún está por verificarse.

