Trump nombra a Sylvester Stallone, Mel Gibson y Jon Voight como embajadores de Hollywood
El presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la designación de Sylvester Stallone, Mel Gibson y Jon Voight como «embajadores especiales» para liderar un esfuerzo por revitalizar Hollywood. Este movimiento busca fortalecer la industria del entretenimiento en un contexto que Trump describe como «conflictivo».
En un mensaje publicado el pasado 16 de enero en Truth Social, su red social oficial, Trump expresó:
«Es un honor anunciar que Stallone, Gibson y Voight serán embajadores especiales en Hollywood. Su misión será devolver a esta icónica industria a la grandeza, tras haber perdido negocios clave en manos de países extranjeros. ¡Será más grande y fuerte que nunca!»
Una misión para revivir la Edad de Oro de Hollywood
Trump aseguró que los nuevos embajadores actuarán como sus «ojos y oídos» en la industria, guiando estrategias para recuperar la relevancia económica y cultural que, según él, se ha visto erosionada en los últimos años. «Haré lo que ellos me sugieran», agregó, destacando su compromiso de restaurar lo que considera la Edad de Oro de Hollywood.
Reacciones de los embajadores designados
La designación pareció sorprender incluso a los propios involucrados. Mel Gibson, uno de los actores nombrados, comentó:
«Me enteré al mismo tiempo que todos los seguidores de Trump en redes sociales. Aunque fue inesperado, atenderé el llamado. Es mi deber como ciudadano contribuir con mi conocimiento para ayudar».
Sylvester Stallone y Jon Voight, conocidos por su respaldo a Trump, también han mostrado su disposición para asumir este rol. Stallone, por ejemplo, presentó al presidente electo en un evento en Mar-a-Lago, calificándolo como «el segundo George Washington». Por su parte, Voight ha expresado su admiración por Trump en múltiples entrevistas, y Gibson no ha dudado en criticar a figuras como Kamala Harris durante las elecciones de 2024.
Un anuncio previo a la toma de posesión
El nombramiento llega apenas cuatro días antes de que Trump asuma formalmente su cargo en Washington. Esta medida, según analistas, podría interpretarse como un intento de consolidar su base de apoyo en sectores clave de la cultura estadounidense.
Con esta iniciativa, Trump busca posicionar a Hollywood como un motor económico y cultural renovado, dejando claro que sus objetivos abarcan tanto la política como la influencia cultural global.

