Las autoridades egipcias detuvieron este domingo a tres turistas acusados de intentar tomarse fotografías desnudos detrás de la Gran Pirámide de Guiza, también conocida como la Pirámide de Keops. Según informó una fuente de seguridad a la agencia EFE, los visitantes fueron arrestados por infringir la ley egipcia que protege la moral pública y los sitios arqueológicos del país.
De acuerdo con el informe, los agentes de seguridad intervinieron de inmediato al percatarse de la escena y procedieron a detener a los implicados, quienes confesaron los hechos. “Los tres turistas fueron arrestados tras intentar tomarse fotografías desnudos junto a la Gran Pirámide, un acto que contraviene la legislación egipcia”, señaló la fuente oficial.
Los visitantes afirmaron desconocer las leyes locales, argumentando que su conducta no sería considerada ilegal en sus países de origen. No obstante, las autoridades subrayaron que el desconocimiento de la ley no exime de responsabilidad penal. Hasta el momento, las fuerzas de seguridad no han revelado la nacionalidad de los implicados, aunque informaron que las embajadas correspondientes ya fueron notificadas.
“Se levantó un acta formal y los tres turistas permanecen bajo custodia mientras se desarrollan los procedimientos legales pertinentes”, añadió la fuente de seguridad, asegurando que los detenidos serán puestos a disposición de las autoridades judiciales egipcias en las próximas horas.
Este tipo de incidentes no es nuevo en el icónico complejo arqueológico de Guiza. En 2018, un video difundido en redes sociales generó gran controversia al mostrar a una pareja escalando una de las pirámides y posando desnudos en la cima. El material audiovisual provocó una ola de indignación entre los egipcios, quienes consideraron la acción una falta de respeto hacia uno de los símbolos más representativos de su historia milenaria.
Otro caso similar ocurrió en 2017, cuando una modelo belga fue arrestada después de posar desnuda en la explanada de las pirámides de Guiza y, posteriormente, en el templo de Karnak, en Luxor. Su comportamiento también fue considerado una violación a las normas de conducta en sitios arqueológicos.
Desde 2020, Egipto endureció las sanciones por este tipo de actos con una enmienda a la Ley de Antigüedades de 1983. La normativa establece penas mínimas de un mes de prisión o multas de hasta 10.000 libras egipcias (aproximadamente 210 euros) para quienes realicen acciones consideradas inmorales o escalen monumentos históricos. Además, se añadieron cláusulas que penalizan la entrada no autorizada a museos o sitios arqueológicos.
Las autoridades han insistido en la importancia de preservar el valor histórico y cultural de los monumentos egipcios, considerados patrimonio de la humanidad. Este último incidente reaviva el debate sobre la necesidad de reforzar las medidas de seguridad y educación turística para evitar que comportamientos inapropiados continúen afectando la imagen internacional del país.

