La muerte de Amparo Guillén, icónica actriz ecuatoriana, estremeció al país el pasado jueves 12 de diciembre. Sin embargo, la tragedia tomó un giro aún más doloroso con el fallecimiento de su hijo apenas dos días después, según confirmaron fuentes cercanas a la familia.
El joven habría sufrido un traumatismo cerebral, y se informó que Guillén había viajado días antes a Cali, Colombia, para visitarlo. La artista, además, enfrentaba desde hace varios años diversas complicaciones de salud que afectaron su calidad de vida.
Los restos de la actriz ya están en Guayaquil, donde se realizará un homenaje póstumo este lunes 16 de diciembre en el Palacio de Cristal. Este evento permitirá que el público rinda tributo a una de las figuras más queridas del entretenimiento nacional.
Guillén será recordada principalmente por su interpretación de la entrañable «Lupita», la madre abnegada en la serie ecuatoriana Mis adorables entenados. Aunque su última aparición fue en la película Víctor presidente, donde actuó junto a Víctor Arauz y Christian Maquilón, su legado artístico trasciende generaciones.
Con su partida, y la de su hijo, se cierra un capítulo lleno de talento y amor que tocó a miles de familias en Ecuador. La comunidad artística y el público lamentan profundamente esta irreparable pérdida.

