Un terapeuta en Cuenca fue sentenciado a trece años de prisión tras ser hallado culpable de abuso sexual contra una niña de 10 años con discapacidad. El incidente ocurrió en un centro de terapia municipal en 2022, donde la menor había sido dejada para recibir atención de lenguaje. Durante el juicio, la Fiscalía presentó pruebas claves y testimonios que confirmaron el abuso cometido por el profesional.
El fiscal Leonardo Amoroso, a cargo del caso, detalló que las pruebas, que incluyeron testimonios de la víctima y otros testigos, fueron determinantes para que el tribunal dictara la condena. Las pruebas demostraron que el terapeuta, quien trabajaba en un centro de atención reconocido, aprovechó su posición para abusar de la menor, lo que agravó aún más la situación dada la vulnerabilidad de la víctima.
Este caso ha generado preocupación sobre la seguridad en centros de atención para menores, especialmente aquellos que brindan servicios a niños con discapacidades. Las autoridades han subrayado la necesidad de reforzar los protocolos de protección y seguridad para evitar situaciones similares en el futuro.
La sentencia de prisión fue recibida positivamente por los defensores de los derechos de los niños, quienes consideran que es un paso importante para asegurar la justicia en casos de abuso sexual infantil. Sin embargo, también se ha hecho un llamado a mejorar las medidas de prevención y control en instituciones que prestan servicios a menores.
El caso resalta la importancia de tener mecanismos efectivos para proteger a los niños, especialmente en entornos en los que los menores son vulnerables. Se espera que el juicio y la condena sirvan como un recordatorio para que todos los centros de atención aseguren un ambiente seguro para los niños bajo su cuidado.
