En medio de la creciente competencia en la industria global de los semiconductores, SMIC (Semiconductor Manufacturing International Corp), el mayor fabricante chino de chips, ha experimentado un notable auge en el valor de sus acciones, duplicándose en los últimos dos meses. Esta empresa, que ocupa el segundo lugar a nivel mundial en la fabricación de semiconductores para terceros, solo por detrás de TSMC de Taiwán, se ha convertido en la pieza clave del Gobierno chino para lograr la autosuficiencia en este sector tan crucial para el desarrollo tecnológico.
SMIC, con una cuota de mercado mundial de aproximadamente el 5%, se destaca por su capacidad de fabricar chips avanzados, incluyendo circuitos integrados de 7 nm y, probablemente, de 5 nm. Esta capacidad se pone de manifiesto en la producción de SoC Kirin 9000S para el Huawei Mate 60 Pro y las GPU Ascend 910B y 910C para inteligencia artificial (IA), también de Huawei. Estos logros subrayan la relevancia de SMIC no solo a nivel nacional, sino también en la arena global de los semiconductores.
El Gobierno de Xi Jinping ha apostado fuertemente por SMIC, reconociendo su potencial como motor de la autosuficiencia tecnológica de China. Esta empresa no solo recibe apoyo económico, sino que también está respaldada por el poder estatal, lo que le permite competir con gigantes del sector. Junto con otros fabricantes como Hua Hong Semiconductor y SMES (Semiconductor Manufacturing Electronics Shaoxing), SMIC forma parte de la columna vertebral de la industria de semiconductores de China.
La apuesta de China por la autosuficiencia en semiconductores
En su estrategia a largo plazo, China busca desarrollar su propia tecnología de litografía ultravioleta extremo (UVP) para producir chips de vanguardia. A pesar de los avances, las empresas chinas todavía dependen de tecnologías de integración maduras para producir semiconductores. Este hecho ha sido un obstáculo en su camino hacia la independencia total en la fabricación de chips avanzados, lo que ha provocado un inmovilismo que frena el desarrollo tecnológico del país. Sin embargo, SMIC ha dado un paso adelante al optimizar el uso de multiple patterning, una tecnología que, aunque no es ideal a largo plazo, permite la fabricación de chips más avanzados mientras se desarrolla la tecnología de litografía UVP.
El crecimiento en las ventas de SMIC en el mercado local ha sido notable. Esta empresa ha logrado equilibrar la fabricación de chips con tecnologías maduras y semiconductores más avanzados, lo que le ha permitido seguir siendo competitiva en el mercado. Gracias a esto, las acciones de SMIC han experimentado un incremento significativo en su valor, destacando su relevancia en la industria. Además, SMIC ha logrado consolidarse como el segundo mayor fabricante de chips para terceros en el mundo, solo por detrás de TSMC. Es importante destacar que gigantes como Intel y Samsung no figuran en esta clasificación, ya que, además de fabricar, diseñan sus propios semiconductores.
Los retos de SMIC ante la competencia creciente
Sin embargo, los desafíos no son pocos. A pesar de los avances, SMIC y otros fabricantes chinos deben superar la barrera de la dependencia de las tecnologías de integración actuales y desarrollar equipos de litografía propios para seguir siendo competitivos. El multiple patterning, aunque útil, no es una solución definitiva y su uso tendrá un recorrido limitado. Según algunos expertos, la competencia en el mercado de semiconductores se intensificará en 2025, ya que otros actores, incluyendo a TSMC, comenzarán a moderar sus precios. En este contexto, será crucial observar cómo responde SMIC a este cambio en el panorama competitivo, especialmente con los precios como un factor clave.
