Las autoridades sirias informaron este martes que se ha alcanzado un acuerdo con todos los grupos armados en el país, para su disolución y posterior integración bajo el mando del Ministerio de Defensa. Este acuerdo fue confirmado por los dirigentes sirios y anunciado a través de los canales oficiales de la agencia estatal SANA y las redes sociales del gobierno, específicamente en sus cuentas de Telegram.
El acuerdo se alcanzó luego de una reunión celebrada entre los líderes de estos grupos armados y el nuevo líder del país, Ahmed al Sharaa, quien subrayó que no se permitiría que las «armas escapen al control del Estado». Esta afirmación, realizada el pasado domingo, muestra la determinación de las nuevas autoridades para centralizar el control militar en el gobierno central, particularmente en un contexto de conflictos prolongados en el país.
Al Sharaa también dejó claro que este acuerdo se extendería a las facciones armadas presentes en las zonas controladas por las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), un grupo predominantemente kurdo, a pesar de que sus representantes no participaron en las conversaciones recientes.
En las imágenes difundidas por SANA y las redes sociales del gobierno, se observó a Al Sharaa acompañado por los líderes de varias facciones armadas, sin embargo, los jefes de las fuerzas kurdas no se hicieron presentes. Esto ha levantado interrogantes sobre la posible exclusión de las fuerzas kurdas de este acuerdo, que se centra en los territorios bajo control de otros grupos armados.
Este anuncio ocurre en un contexto político cambiante para Siria, ya que el 8 de diciembre pasado, una coalición de grupos rebeldes, liderada por los islamistas de Hayat Tahrir al Sham (HTS), asumió el control de Damasco tras una rápida ofensiva. Este hecho representó el fin de más de dos décadas de gobierno del presidente Bashar al Asad, quien había mantenido un régimen autoritario en el país.
Cabe mencionar que Al Sharaa, cuyo nombre de guerra era Abu Mohamed Al Jolani, fue el líder militar de HTS. Durante la semana pasada, el actual jefe de HTS, Murhaf Abu Qasra, indicó que la próxima fase para el grupo será la disolución de sus facciones armadas y su integración en una futura fuerza militar nacional.
Este proceso de consolidación del poder busca extender la autoridad del nuevo régimen sobre las zonas del noreste de Siria que actualmente son administradas por los kurdos. Es importante recordar que Siria ha sido escenario de una devastadora guerra civil desde 2011, que ha dejado más de medio millón de muertos y ha fragmentado el país en diversas zonas de influencia, controladas por distintos actores respaldados por potencias extranjeras.
El acuerdo para la disolución de los grupos armados forma parte de un esfuerzo para restaurar la estabilidad y centralizar el control militar del país, aunque los desafíos en las regiones kurdas y la consolidación del poder en todo el territorio sirio aún presentan obstáculos significativos.

