El esperado regreso de Shakira a los escenarios internacionales se materializó este martes 11 de febrero en Río de Janeiro, Brasil, con el inicio de su gira «Las mujeres ya no lloran». Este tour marca su retorno después de siete años de ausencia en los escenarios globales, lo que generó gran expectación entre sus seguidores. La artista colombiana dio inicio a este tour con un espectáculo cargado de energía, emoción y un repertorio de sus éxitos más emblemáticos a lo largo de su carrera.
Durante la primera fecha del tour, Shakira deleitó al público con una mezcla de canciones de sus primeros años, como «Antología», «Ojos Así» y «Whenever, Wherever», que lograron evocar los recuerdos de sus primeros grandes éxitos. La cantante también presentó sus populares temas más recientes, como «Hips Don’t Lie», «Waka Waka (This Time for Africa)», y «La Fuerte», que consolidaron su posición como una de las artistas latinas más influyentes a nivel mundial.
El concierto también fue una oportunidad para que Shakira compartiera con sus fans las canciones de su más reciente álbum, Las mujeres ya no lloran, que no solo ha sido un éxito de ventas, sino que también fue reconocido con un Grammy al Mejor Álbum de Pop Latino. Entre los temas más aclamados por los asistentes estuvieron «Te Felicito/TQG» y «Acróstico», los cuales formaron parte de la impresionante presentación.
El show fue un despliegue de talento en el que Shakira, además de cantar, cautivó a la audiencia con su carisma, su habilidad para conectar con el público y su icónica energía en el escenario. Este primer concierto de la gira marca el inicio de una serie de presentaciones que recorrerán diversos países, llevando consigo el mensaje de empoderamiento y la fuerza femenina, temas que la artista ha resaltado a lo largo de su carrera.
Con su vuelta a los escenarios, Shakira no solo revivió la emoción de sus fans, sino que también dejó claro que sigue siendo una figura central en la música latina y global. A lo largo de esta gira, promete seguir demostrando que las mujeres, en su propia voz, «ya no lloran», sino que se levantan con fuerza y determinación.

