El Gobierno de Ecuador tiene hasta el 20 de diciembre de 2024 para definir el nuevo Salario Básico Unificado (SBU) para 2025. Tras la falta de acuerdo en el Consejo Nacional de Trabajo y Salarios (CNTS), será ahora la administración del presidente Daniel Noboa la encargada de establecer el monto que regirá el próximo año. Frente a esta incertidumbre, los sindicatos han presentado sus exigencias, destacando la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), que propone un incremento mínimo de $16 en el SBU para el 2025.
El planteamiento sindical para el incremento del salario básico
El presidente de la CUT, Richard Gómez, subrayó que la propuesta de los trabajadores es un incremento en el rango de los $16 a $17 para el SBU 2025. Según Gómez, este ajuste salarial responde a la necesidad de adaptarse a los índices de inflación y productividad proyectados para el próximo año. Esta postura se presenta como una opción intermedia para asegurar que el aumento no sea una medida regresiva y, de esta manera, beneficiar a los trabajadores sin que se vea afectada la estabilidad económica del país.
“Lo que buscamos es que el aumento salarial no sea inferior al incremento de $10 que se dio el año anterior, cuando el SBU subió de $450 a $460”, afirmó el dirigente sindical. A su juicio, el incremento propuesto, basado en los indicadores de inflación y el crecimiento económico, que el Banco Mundial y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) prevén en un 1,6% para el 2025, sería más que justo y razonable para el próximo año.
Posición de los sindicatos y los empleadores
En el marco de las discusiones que se han llevado a cabo, los sindicatos han propuesto dos cifras específicas. El Frente Unitario de Trabajadores (FUT) planteó un incremento de $102 en el salario básico, mientras que la Federación de Trabajadores Públicos y Privados (FTPP) sugirió un aumento de $25. Por otro lado, los empleadores han sido menos ambiciosos, proponiendo solo un incremento de $4. Esta cifra ha sido considerada insuficiente por los sindicatos, ya que, como ha señalado Gómez, “en años anteriores, los empleadores también han sugerido incrementos muy bajos, e incluso nulos, lo cual no responde a las necesidades reales de los trabajadores”.
Un incremento necesario para los trabajadores ecuatorianos
El llamado a un aumento de $16 o $17 tiene en cuenta varios factores económicos que afectan el poder adquisitivo de los ecuatorianos, entre ellos la inflación y las proyecciones de crecimiento económico para 2025. Con un panorama económico aún incierto y un contexto de recuperación económica post-pandemia, los sindicatos argumentan que es fundamental que el nuevo salario básico esté alineado con estos indicadores, para evitar que los trabajadores pierdan capacidad de compra.
El contexto económico de Ecuador y el impacto del salario básico
El incremento que se propone también busca reflejar las proyecciones de crecimiento económico que el Banco Mundial y la Cepal han establecido para Ecuador, con un crecimiento estimado en torno al 1,6%. A pesar de los retos fiscales que enfrenta el país, los sindicatos insisten en que el SBU 2025 debe ser suficiente para cubrir las necesidades básicas de los trabajadores y contrarrestar los efectos de la inflación.
Además, el presidente de la CUT hizo un llamado al presidente Noboa para que la fijación del salario básico no sea una medida que afecte negativamente a la población trabajadora. “Es necesario que el aumento sea sustancial, para que los trabajadores puedan hacer frente a la subida de los precios de los bienes y servicios que enfrentamos en el país”, agregó Gómez.
Conclusión sobre el salario básico 2025
A pocos días de que se defina el nuevo SBU, la discusión continúa entre los sindicatos, que exigen un incremento significativo, y los empleadores, que buscan un aumento menor. Lo que está claro es que el Gobierno de Ecuador deberá tomar en cuenta tanto los índices económicos como las necesidades sociales de los trabajadores para fijar un salario justo. En un contexto de alta inflación y expectativas de crecimiento económico moderado, la decisión que se tome tendrá un impacto directo en las finanzas de miles de ecuatorianos.

