En las horas pico de Guayaquil, entre las 06:00 y las 08:00, la avenida Quito, que conecta el sur con el norte de la ciudad, se llena de motos que se abren paso entre los vehículos. Este fenómeno se repite a lo largo de las principales avenidas, donde el parque de motos ha crecido de forma acelerada, convirtiéndolas en un medio de transporte cotidiano. Sin embargo, este auge también ha traído consigo un aumento de los accidentes viales, especialmente entre los motociclistas.
Entre 2022 y 2023, Guayaquil reportó un alarmante número de 222 muertes de motociclistas, siendo el exceso de velocidad el principal factor en estos siniestros. Ante esta preocupante situación, la Agencia de Tránsito y Movilidad de Guayaquil (ATM), junto con Vital Strategies y la Iniciativa Bloomberg Philanthropies para la Seguridad Vial Global (BIGRS), lanzaron una campaña preventiva entre junio y agosto de 2024, con el objetivo de reducir las fatalidades.
Bajo el lema “No tenía que pasar”, la campaña se centró en concienciar sobre los riesgos del uso inapropiado de las motos y la importancia de cumplir con las normas de tránsito. Durante este periodo, la ATM ejecutó operativos específicos dirigidos a motociclistas, lo que resultó en una disminución del 14% en las muertes por accidentes de tráfico. Comparado con el mismo periodo del año anterior, Guayaquil registró 12 muertes menos, lo que es un avance positivo.
María Fernanda Cárdenas, especialista de Vital Strategies, señaló que los motociclistas continúan siendo los actores viales con mayor tasa de mortalidad en Guayaquil, al igual que en otras ciudades de la región. Esta situación ha empeorado tras la pandemia, debido al aumento del parque automotor y la mayor demanda de motos como medio de transporte económico y flexible, especialmente en áreas con deficiencias en el sistema de transporte público.
Según Cárdenas, la expansión del uso de motos está vinculada a factores socioeconómicos y a la creciente demanda de servicios de delivery y mensajería. En ciudades donde el transporte público no cubre adecuadamente las necesidades de la población, las motos se han convertido en una alternativa accesible. Aunque la situación en Guayaquil aún no ha alcanzado los niveles críticos de otras grandes ciudades de la región, como en Colombia o Brasil, la especialista cree que es posible implementar correctivos antes de que los números se disparen.
Cárdenas destacó la voluntad del gobierno local para adoptar medidas preventivas y su disposición para implementar iniciativas como la campaña “No tenía que pasar”. A pesar de los avances, la especialista considera que es fundamental que el gobierno guayaquileño establezca nuevas normativas de seguridad vial, tales como la obligatoriedad del uso del casco, y que se apliquen rigurosamente.
Además, Cárdenas señaló que, a nivel regional, es necesario regular la venta de motos, ya que en muchos países es fácil adquirirlas sin requerir experiencia ni formación en seguridad vial. La especialista afirmó que algunos gobiernos locales están tomando conciencia de este problema y trabajando en la creación de normativas que ayuden a mitigar los riesgos asociados al crecimiento del parque de motos.

