Rebeldes sirios logran ingresar a Alepo tras ocho años de ausencia y desatan caos en la ciudad

INTERNACIONAL

Después de casi ocho años, las fuerzas rebeldes sirias han logrado ingresar a la ciudad de Alepo, desatando un nuevo capítulo de violencia y caos en el norte de Siria. La ofensiva, llevada a cabo por el Organismo de Liberación del Levante (HTS) y otros grupos opositores respaldados por Turquía, ha dejado una estela de destrucción en varios barrios de la ciudad. Este ataque ha sido particularmente violento, con intensos combates y un bombardeo masivo que ha dejado cientos de muertos y ha generado una ola de desplazamientos entre los habitantes de la ciudad.

Según informes del Observatorio Sirio de Derechos Humanos, los rebeldes ingresaron a Alepo el pasado viernes, después de tres días de intensos enfrentamientos contra las tropas leales al régimen de Bashar al-Assad. Durante estos combates, las facciones opositoras lograron tomar control de cinco barrios del oeste de la ciudad: Hamdaniya, Nuevo Alepo, 3000 Appartments, Jamiliyeh y Salah al Din. Esta entrada fue facilitada por un ataque suicida con coche bomba, seguido de un asalto a gran escala con combatientes altamente armados.

La ofensiva en Alepo: un cambio significativo en la dinámica del conflicto

Este ataque marca la primera vez desde 2016 que las facciones rebeldes consiguen entrar en la ciudad de Alepo, uno de los centros urbanos más importantes de Siria. La ciudad, que ha sido escenario de una feroz lucha entre las fuerzas del gobierno sirio y los rebeldes desde el inicio del conflicto en 2011, ha sido controlada por el régimen de Bashar al-Assad desde que las tropas sirias retomaron la ciudad en 2016, con el apoyo de Rusia e Irán.

El ataque se intensificó con el lanzamiento masivo de drones y cohetes por parte de los rebeldes, lo que contribuyó a la propagación del caos en la ciudad. Las fuerzas opositoras también lograron tomar el control del Centro de Investigaciones Científicas, ubicado en las afueras de Alepo, un sitio estratégico utilizado por el gobierno sirio para diversos fines. El control de esta instalación añade un componente crítico a la lucha en la región, pues se considera un objetivo clave para ambos bandos en el conflicto.

Víctimas y desplazamientos: el costo humano del conflicto

El aumento de la violencia ha tenido consecuencias devastadoras para la población civil. Según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, más de 255 personas han perdido la vida desde que los enfrentamientos estallaron el miércoles anterior. Entre los muertos se incluyen más de 20 civiles, en su mayoría víctimas de los bombardeos aéreos rusos, que siguen apoyando al gobierno de Damasco en sus esfuerzos para recuperar territorios controlados por los rebeldes. Además, se reportaron 144 combatientes opositores y 87 soldados del Ejército sirio y sus aliados como víctimas fatales en estos combates.

La situación en Alepo ha llevado a una evacuación masiva de sus habitantes. Las calles de la ciudad están siendo abandonadas por decenas de miles de personas que buscan refugio en otras zonas más seguras del norte de Siria. Los desplazamientos están aumentando debido a la intensificación de los combates y la falta de seguridad en los barrios afectados.

El papel de Turquía y Rusia en el conflicto sirio

El Organismo de Liberación del Levante, conocido por su control sobre gran parte de la vecina provincia de Idlib, ha sido uno de los actores más activos en los enfrentamientos recientes. Desde 2020, esta región ha estado bajo un alto el fuego acordado entre Turquía y Rusia, sin embargo, la reciente ofensiva de los rebeldes ha alterado el frágil equilibrio de poder en el noroeste de Siria. En respuesta a los ataques, el régimen sirio ha intensificado los bombardeos sobre áreas controladas por los rebeldes en Idlib, una zona que ha sido severamente afectada en los últimos días por los ataques aéreos rusos.

La colaboración de Rusia con el gobierno sirio y el apoyo de Turquía a las facciones rebeldes han aumentado la complejidad del conflicto. Los esfuerzos de mediación entre las dos potencias regionales no han logrado detener la escalada de violencia, lo que ha dejado a millones de civiles atrapados en medio de este conflicto prolongado.

Perspectivas futuras y el impacto en la paz en Siria

Este nuevo brote de violencia en Alepo demuestra que, a pesar de los esfuerzos por alcanzar una paz duradera, el conflicto en Siria sigue siendo impredecible y destructivo. La entrada de los rebeldes a Alepo refleja la continua lucha por el control de las ciudades clave, mientras el régimen de Assad busca recuperar todos los territorios perdidos durante los años de conflicto. La situación de los civiles en estas zonas sigue siendo crítica, y la necesidad de un alto el fuego real y duradero es cada vez más urgente.

El conflicto en Siria parece lejos de llegar a su fin, y mientras tanto, las fuerzas externas como Rusia y Turquía siguen jugando un papel crucial en la dinámica de poder. Los esfuerzos internacionales por traer una resolución política al conflicto siguen siendo limitados, lo que deja a la población siria atrapada en un ciclo de violencia sin un horizonte claro de paz.

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