La violencia en el distrito Nueva Prosperina de Guayaquil ha cobrado un nuevo impulso, marcando un preocupante repunte de eventos violentos. Un reciente ataque dejó un saldo de tres muertos y dos heridos, incluyendo a una estudiante y su padre, quienes se desplazaban en tricimoto por la zona de Flor de Bastión.
El ataque ocurrió en la tarde del 16 de octubre, cuando cuatro hombres en dos motocicletas realizaron disparos indiscriminados en el bloque 4. Los cuerpos de las víctimas quedaron esparcidos a lo largo de la calle, causando alarma entre los residentes de la zona.
De acuerdo con las primeras investigaciones policiales, este suceso podría estar vinculado a demandas extorsivas dirigidas a conductores de tricimotos, así como a rivalidades entre bandas criminales. En el año anterior, Nueva Prosperina se destacó por su alta tasa de criminalidad, cerrando con 550 asesinatos, lo que la colocó como el tercer distrito más peligroso del mundo, superando a ciudades de México como Colima y Zamora.
Sin embargo, durante este año se había observado una disminución de la violencia en la zona, con 249 muertes violentas registradas hasta finales de septiembre, lo que representó una caída del 48% en comparación con el mismo periodo del año anterior, donde se documentaron 485 casos. Esta reducción parecía indicar un avance en las estrategias de seguridad implementadas, pero en la última semana se han reportado al menos ocho nuevos homicidios.
La policía atribuye este resurgimiento de la violencia a un recrudecimiento de las disputas entre bandas, particularmente entre Los Tiguerones y Los Águilas, grupos involucrados en delitos como extorsiones, secuestros y narcotráfico. En un incidente separado, alias «Beto», un supuesto miembro de Los Águilas, fue asesinado en El Fortín por individuos vinculados a Los Tiguerones. Otro ataque se registró en una vivienda de Flor de Bastión, donde tres venezolanos fueron ejecutados.
El año anterior, Nueva Prosperina contaba con al menos cinco organizaciones delictivas activas, incluyendo a Los Choneros y Los Fatales. Los Tiguerones, por su parte, se han fragmentado en subgrupos como Tiguerones Fénix y Tiguerones Igualitos, complicando aún más la situación de seguridad en la región.
El mayor Alejandro Iza, jefe de Operaciones del distrito, afirmó que las autoridades están llevando a cabo operaciones para mitigar el impacto de estas organizaciones criminales. “Estos eventos esporádicos responden a rencillas y disputas entre las bandas”, comentó Iza.
Además, se ha identificado a dos sujetos, conocidos como Yasú y Ozuna, que estarían intentando consolidar su control en las actividades de extorsión en la zona. Yasú, recién salido de prisión, busca establecerse en el sector, mientras que Ozuna ha cambiado de bando, complicando la ya tensa dinámica de la criminalidad local.
El jefe policial enfatizó que las fuerzas de seguridad, con el apoyo militar, continúan trabajando para desmantelar estas organizaciones y prevenir un mayor aumento de la violencia. Tras el reciente ataque en Paraíso de la Flor, varios individuos fueron detenidos en conexión con el suceso, lo que resalta el esfuerzo de las autoridades por restablecer el orden en Nueva Prosperina.
