Mónica Salazar: la asambleísta independiente que se suma al CAL tras romper con Revolución Ciudadana
La noche del miércoles 14 de mayo, durante la primera sesión oficial de la nueva Asamblea Nacional, se definió una de las vocalías más polémicas del Consejo de Administración Legislativa (CAL). Mónica Salazar, legisladora por la provincia de Los Ríos, fue designada como tercera vocal de este órgano clave, en medio de tensiones políticas por su distanciamiento de la bancada de la Revolución Ciudadana (RC), agrupación con la que inicialmente llegó al Parlamento.
Su elección ha generado reacciones encontradas, ya que Salazar obtuvo el respaldo de la bancada oficialista Acción Democrática Nacional (ADN), afín al presidente Daniel Noboa, y de otras fuerzas que han empezado a consolidar mayorías dentro del Legislativo.
De Revolución Ciudadana al oficialismo
Mónica Salazar se separó formalmente de RC semanas antes de la sesión inaugural. Esta ruptura política le permitió acercarse al oficialismo, que actualmente busca ampliar su margen de maniobra en la Asamblea Nacional para impulsar sus proyectos legislativos. La legisladora ha mantenido una postura más conciliadora hacia el Gobierno y sus alianzas, lo que facilitó su nombramiento dentro del CAL.
Su designación forma parte del esquema de gobernabilidad que busca estructurar el presidente de la Asamblea, Niels Olsen, también de ADN. La inclusión de Salazar en el Consejo no solo refuerza esa mayoría, sino que representa una fractura más en la bancada correísta, que quedó fuera del CAL, pese a ser una de las principales fuerzas políticas del Parlamento.
Un rol estratégico en el CAL
El Consejo de Administración Legislativa es el órgano encargado de organizar la agenda legislativa, tramitar proyectos de ley, asignar comisiones y administrar los recursos internos del Parlamento. La presencia de Salazar en esta estructura le otorga poder de decisión directa sobre el rumbo institucional del Legislativo para el periodo 2025-2027.
Aunque no se han pronunciado oficialmente desde RC sobre esta designación, fuentes cercanas a la bancada han expresado su inconformidad y han calificado la maniobra como una “traición política”, en un contexto donde la disputa por la representación y el control de los espacios de poder sigue siendo tensa.
