La futura administración de Ecuador será clave para definir el rumbo de la dolarización y el manejo de las reservas internacionales (RI) en el país. Durante la segunda vuelta electoral del próximo 13 de abril, los candidatos presidenciales Daniel Noboa (ADN) y Luisa González (RC-RETO) han resaltado la importancia de estas cuestiones económicas, pero sus propuestas han generado debate entre analistas debido a la falta de detalles y precisión.
Ambos aspirantes a la presidencia han prometido fortalecer el sistema de dolarización, aunque sus visiones varían considerablemente. La dolarización en Ecuador, que cumplió 25 años el 9 de enero de 2025, sigue siendo un tema sensible y decisivo, especialmente después de la reciente propuesta del correísmo de declarar al dólar como moneda oficial en la Constitución. Esta discusión también involucra el Decreto Ejecutivo 565, que ratifica al dólar como la única moneda de curso legal en Ecuador.
En este contexto, los analistas expresan inquietudes sobre la falta de claridad en los planes de los candidatos, lo que podría generar incertidumbre. La economista Melissa Loor y el analista Oswaldo Landázuri coinciden en que, aunque ambos candidatos se enfocan en fortalecer la dolarización, sus propuestas no especifican cómo implementarán estas políticas ni cómo las financiarán, lo que deja espacio para interpretaciones ambiguas.
Propuestas de Daniel Noboa: Daniel Noboa ha señalado la necesidad de proteger la dolarización mediante el impulso del sistema financiero nacional. Su plan incluye una regulación más clara y eficiente del sector financiero, además de promover el uso de canales electrónicos para transacciones, lo que facilitaría el control tributario y la formalización de la economía. Esto, según Noboa, ayudaría a fortalecer la dolarización, mejorar la eficiencia de los servicios financieros y ampliar el acceso a estos servicios, especialmente en las zonas rurales.
El analista Oswaldo Landázuri ha manifestado que la propuesta de Noboa sobre el uso de canales electrónicos es una visión limitada. Para él, proteger la dolarización requiere de medidas estructurales, como el incremento de las exportaciones, la renegociación de la deuda externa y la atracción de inversión extranjera, además de las remesas de los migrantes. Sin un plan claro para estas áreas, según Landázuri, será difícil alcanzar los objetivos propuestos.
Por su parte, Loor considera que la transición hacia medios de pago electrónicos podría ayudar a reducir la economía informal, lo que a su vez podría mejorar la recaudación tributaria y promover la inclusión financiera. No obstante, advierte que esta medida no resolvería de inmediato los problemas de liquidez, pero sí podría contribuir de manera sostenible a largo plazo.
Propuestas de Luisa González: Luisa González, por su parte, ha destacado la necesidad de estabilizar el crecimiento económico y proteger la dolarización mediante un manejo efectivo de la liquidez. En su plan de trabajo, propone una transición hacia una economía pospetrolera, incentivando sectores productivos no vinculados al petróleo y fomentando la manufactura y las industrias de alta tecnología. También plantea realizar una auditoría integral de la deuda pública desde 2017.
Un tema controversial en su propuesta es la posibilidad de utilizar las reservas internacionales para financiar el gasto público. Aunque González y su compañero de fórmula, Diego Borja, han señalado en entrevistas que podrían recurrir a las RI en caso de ganar, expertos como Loor y Landázuri consideran que este sería un movimiento arriesgado. Las reservas internacionales cumplen una función crucial como respaldo de la dolarización, y su uso indiscriminado podría socavar la confianza en el sistema monetario ecuatoriano, según advierten.
El uso de las reservas para financiar el gasto interno recuerda una situación similar ocurrida entre 2014 y 2016, cuando el gobierno utilizó las reservas para hacer frente a la crisis económica derivada de los precios del petróleo. Sin embargo, Loor señala que recurrir a las reservas en la actualidad podría aumentar la liquidez a corto plazo, pero a mediano y largo plazo generaría incertidumbre económica y afectaría la capacidad del país para acceder a financiamiento externo.
En cuanto a la propuesta de gestionar la liquidez, Landázuri la considera contradictoria en el contexto de una economía dolarizada, ya que, en su opinión, Ecuador carece de políticas monetarias propias para manejar la liquidez. También pone en duda si la propuesta de González implica un uso de las reservas como mecanismo de financiamiento, lo que está prohibido por la ley.
La dolarización: un tema clave para el futuro de Ecuador Con el futuro de la dolarización y las reservas internacionales en juego, las propuestas de Noboa y González presentan retos y oportunidades. La falta de detalles y la falta de una visión clara sobre cómo implementar sus planes genera incertidumbre entre los analistas. Sin embargo, la necesidad de aumentar la liquidez, fomentar la inversión extranjera y mejorar la estabilidad financiera sigue siendo esencial para el futuro económico de Ecuador, y cualquier medida que se adopte deberá estar cuidadosamente evaluada para no poner en riesgo la estabilidad del sistema dolarizado.
