Las princesas Beatriz, de 37 años, y Eugenia, de 35, mantienen sus títulos reales y continuarán siendo referidas como tales, pese a los recientes cambios en la situación de su padre, el príncipe Andrés. Las hijas de Andrés Mountbatten-Windsor, hermano del rey Carlos III, no se encontraban en el Reino Unido durante el proceso que llevó a que su padre perdiera oficialmente sus títulos y su derecho a vivir en Royal Lodge, residencia perteneciente a la Corona británica.
El príncipe Andrés se trasladará a la finca de Sandringham, ubicada en Norfolk y propiedad personal del monarca, mientras que su exesposa, Sarah Ferguson, quien también residía en Royal Lodge, busca actualmente una nueva vivienda por iniciativa propia. Originalmente, Andrés tenía un contrato de ocupación del Royal Lodge que le permitía residir allí sin pagar renta hasta el año 2078, un beneficio que ahora queda revocado.
Actualmente, la princesa Beatriz se encuentra en Arabia Saudita y Eugenia en Francia, lo que explica su ausencia en los momentos clave de esta decisión. Los medios británicos señalaron que el rey Carlos III recibió el respaldo de su heredero, el príncipe Guillermo, en la medida de retirar los privilegios de Andrés. Incluso se consideró como último recurso despojar a sus hijas de sus títulos, decisión que finalmente no se ejecutó.
El hecho marca un capítulo histórico en la familia real, subrayando los límites del privilegio hereditario y la importancia de la residencia oficial vinculada a la Corona. Mientras tanto, la atención mediática se centra en cómo esta reubicación afectará la dinámica familiar y las futuras apariciones públicas de Andrés y sus hijas.
Con este movimiento, se evidencia la postura firme del rey para separar los títulos reales del uso de propiedades de la Corona, un precedente que podría influir en decisiones similares dentro de la monarquía en los próximos años. A pesar de los cambios, Beatriz y Eugenia continúan siendo figuras de relevancia pública, representando a la monarquía en eventos internacionales y manteniendo sus compromisos protocolares.

