En Ecuador, la provincia de Tungurahua se destaca como la principal productora de mora, generando anualmente 7,098 toneladas de esta fruta, según datos oficiales. Con la llegada de la temporada de colada morada, un plato tradicional en las festividades del Día de los Difuntos, los precios de la mora tienden a aumentar debido a la alta demanda.
De acuerdo con el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), el precio promedio de un balde de 15 libras de mora es de $7, pero puede ascender hasta $15 en los días cercanos a finales de octubre y principios de noviembre, coincidiendo con las celebraciones.
El Sistema de Información Pública Agropecuaria de Ecuador (SIPA) 2023 indica que la producción de mora en Tungurahua se lleva a cabo en 868 hectáreas, abarcando cantones como Ambato, Tisaleo, Mocha, Cevallos, Patate y Pelileo. Este sector no solo abastece el mercado nacional, sino que también genera empleo para más de 12,000 personas, de las cuales el 83% son trabajadores familiares, mayormente mujeres en áreas rurales.
Las ciudades de Guayaquil, Cuenca y Quito son los principales mercados donde se comercializa la mora, lo que refuerza su relevancia económica en la región. Para apoyar a los productores, el MAG ha implementado programas de capacitación a través de escuelas de formación de promotores agropecuarios, enfocándose en prácticas sostenibles y resilientes al cambio climático. En 2024, se graduaron 110 agricultores en esta área.
Además, se ha dotado a los productores de kits tecnológicos agrícolas, bioinsumos y asistencia técnica para fomentar la implementación de fincas orgánicas, lo que contribuye a mejorar sus ingresos. La producción de mora se estabiliza aproximadamente ocho meses después del trasplante, alcanzando su pico máximo a los 18 meses. Desde la primera cosecha, los cultivos ofrecen una producción constante, convirtiéndose en una fuente estable de recursos económicos.
No obstante, el aumento y la mejora de las cosechas dependen de las buenas prácticas agrícolas adoptadas por los productores, que incluyen podas, manejo fitosanitario, riego tecnificado y un enfoque integrado para el control de plagas y enfermedades.
Ruth Robalino, una productora de fresa y mora de Ambato, expresó: “Nuestro mayor sueño como asociación es entregar el producto a cadenas de mercados nacionales, quienes valoran que el rubro no contenga pesticidas y garantice calidad”. Con quince años de experiencia en el sector, Robalino ha podido sustentar a su familia a través de su trabajo en la agricultura.

