La Refinería de Esmeraldas, la mayor planta de procesamiento de crudo del Ecuador, comenzó a recuperar sus operaciones luego del sismo de magnitud 6.3 registrado el pasado 25 de abril, que impactó a varias provincias de la costa. Según un comunicado oficial de Petroecuador, la planta actualmente funciona al 50% de su capacidad, y se proyecta que todas las unidades estén operativas hacia finales de mayo.
Impacto del sismo en la infraestructura
El terremoto provocó daños considerables en varias instalaciones clave de la refinería, incluyendo un tanque de almacenamiento, elementos de la infraestructura térmica y una unidad de visbreaking. A pesar de ello, Petroecuador afirmó que la distribución de combustibles a escala nacional y las exportaciones de crudo no se vieron comprometidas, gracias a la activación oportuna de planes de contingencia diseñados para emergencias de este tipo.
Recuperación progresiva de la operación
La empresa estatal informó que la reactivación de las operaciones se está llevando a cabo de forma escalonada y con estrictos controles de seguridad técnica y ambiental. Esta fase progresiva de recuperación permitirá reanudar el procesamiento completo de crudo, lo cual es clave para garantizar el abastecimiento interno de derivados y disminuir la necesidad de importaciones, especialmente de combustibles como gasolina y diésel.
Proyecciones y normalización esperada
Con el retorno gradual de las unidades en reparación, Petroecuador estima que la refinería alcanzará su capacidad plena hacia finales de mayo. Esto no solo reforzará la producción local de derivados del petróleo, sino que también estabilizará el suministro interno y permitirá optimizar los costos operativos del sistema energético nacional.

