En un preocupante incidente ocurrido la noche del sábado 26 de octubre, un grupo de pescadores artesanales fue víctima de un asalto mientras realizaban sus faenas en el mar frente a las costas de Manabí. Según informes preliminares, un grupo de delincuentes a bordo de seis lanchas interceptó a al menos diez embarcaciones de pescadores, robándoles los motores y dejando a los tripulantes a la deriva.
Los pescadores afectados lograron huir en algunas lanchas y se dirigieron al puerto de Jaramijó para advertir a sus compañeros sobre la situación. En su trayecto, se encontraron con otras cuatro lanchas que también habían sido robadas, lo que indica una alarmante ola de delincuencia en la zona.
Los pescadores señalaron que los grupos de delincuentes frecuentan esta área, lo que ha convertido sus actividades en una labor arriesgada. Hasta las 10:00 de la noche del mismo sábado, se reportaron al menos siete embarcaciones que permanecían incomunicadas y a la deriva, un reflejo de la creciente inseguridad que enfrentan en su labor diaria.
La situación ha generado preocupación no solo entre los pescadores, sino también en la comunidad costera, que siente el impacto de la delincuencia en sus vidas y trabajos. A través de medios locales, se conoció que otras lanchas de pescadores participaron en las tareas de rescate, tratando de ayudar a las embarcaciones que quedaron a la deriva tras el asalto.
Este incidente resalta la urgencia de tomar medidas efectivas para garantizar la seguridad en el mar y proteger a quienes dependen de la pesca artesanal para su sustento. Los pescadores expresaron su temor y la necesidad de una mayor vigilancia en la zona para evitar que estos episodios de violencia se repitan.
La inseguridad en las costas de Manabí se ha convertido en un tema de creciente preocupación, y los pescadores hacen un llamado a las autoridades para que implementen acciones que aseguren un ambiente seguro para el desarrollo de su actividad.
