El defensor ecuatoriano Pervis Estupiñán ha sido presentado oficialmente como nuevo jugador del AC Milan y ya se conoce el dorsal que lo acompañará en esta nueva etapa: el número 2. Un número que no es cualquier camiseta en el conjunto rossonero, ya que ha sido utilizado por figuras legendarias como el brasileño Cafú, ícono del club y del fútbol mundial.
Estupiñán, que llega procedente del Brighton de Inglaterra, asume un reto importante en su carrera: triunfar en uno de los clubes más laureados de Europa y mantener el prestigio de un dorsal que representa tradición y jerarquía. “Es un orgullo enorme vestir esta camiseta y llevar un número tan simbólico. Estoy listo para dejar mi huella”, dijo el lateral izquierdo de 26 años en declaraciones a medios oficiales del club.
El dorsal 2 ha sido históricamente asociado a defensores de elite en el AC Milan. Entre los más recordados están el ya mencionado Cafú, campeón de la Champions League con el club, y también jugadores como Mauro Tassotti, quien defendió esa camiseta durante más de una década y fue pieza fundamental en la época dorada del club italiano.
Estupiñán, internacional con la selección ecuatoriana y habitual titular en los procesos recientes de eliminatorias y Copa América, buscará consolidarse como una pieza clave en la defensa milanista. Su velocidad, despliegue físico y capacidad para sumarse al ataque le han valido reconocimiento en la Premier League y ahora espera replicar ese nivel en la Serie A.
El AC Milan ha reforzado varias posiciones para la temporada 2025-2026, y la incorporación del jugador tricolor forma parte de un ambicioso plan para volver a competir al más alto nivel tanto en Italia como en Europa. “Sabemos del potencial de Pervis y confiamos en que se adaptará rápidamente al estilo del equipo”, mencionó el director deportivo del club.
Con la Serie A en el horizonte y la Champions League como objetivo, Estupiñán tendrá la oportunidad de medirse ante los mejores del continente y demostrar que está listo para asumir responsabilidades de peso. Su inclusión en la plantilla milanista también marca un hito para el fútbol ecuatoriano, que suma otro nombre en uno de los grandes del Viejo Continente.

