Panamá comenzará en breve la deportación de migrantes ecuatorianos que hayan ingresado al país a través del peligroso tramo de la selva del Darién. Esta decisión forma parte de un acuerdo con Estados Unidos, que ha financiado el proceso con seis millones de dólares para gestionar y controlar el flujo migratorio en esta ruta arriesgada.
La medida sigue a la reciente deportación de 29 colombianos con antecedentes penales, quienes también cruzaron el Darién desde Colombia. Según el presidente panameño, José Raúl Mulino, el próximo grupo en ser deportado será de ciudadanos ecuatorianos. Aunque no se ha especificado la fecha exacta ni el número de personas afectadas, Mulino ha indicado que Ecuador es el segundo país con mayor cantidad de migrantes en esta ruta.
El ministro de Seguridad de Panamá, Frank Ábrego, visitó recientemente Guayaquil para una reunión de seguridad regional, durante la cual informó sobre la próxima repatriación de ecuatorianos. Este acuerdo migratorio con EE.UU. fue firmado por Mulino el 1 de julio, el mismo día en que asumió el cargo.
El acuerdo busca limitar el paso de migrantes a través del Darién, una selva que se extiende por 575.000 hectáreas y representa un gran desafío para quienes la atraviesan. A pesar de las promesas de campaña de Mulino de «cerrar» el Darién a la migración, el presidente ha matizado que se enfocará en deportaciones voluntarias y en aquellos con antecedentes penales, evitando repatriaciones forzadas.
Hasta la fecha, alrededor de 15.000 ecuatorianos han cruzado el Darién este año, como parte de un total de 231.000 migrantes que han enfrentado esta travesía peligrosa en 2024. Entre ellos, 153.577 son venezolanos, 14.598 ecuatorianos, 14.674 colombianos y 12.065 chinos. Los migrantes que se aventuran en esta ruta no solo enfrentan riesgos naturales, sino también el peligro de ataques y asaltos por parte de bandas criminales que operan en la región.

