El alcalde de Quito, Pabel Muñoz, hizo un fuerte llamado al Gobierno Nacional para restablecer el diálogo con los sectores sociales e indígenas, luego de los enfrentamientos registrados el pasado domingo 19 de octubre en San Miguel del Común y Santa Anita de Calderón. Durante su espacio radial Frecuencia quiteña, el burgomaestre cuestionó tanto los actos vandálicos como la respuesta desproporcionada de la fuerza pública, que —según denunció— afectó a la población civil, incluyendo a niños, mujeres y adultos mayores.
“Las dos posiciones son posibles. Al vandalismo hay que llevarlo ante la justicia, pero a las manifestaciones democráticas no se las puede tratar así”, enfatizó Muñoz.
El alcalde informó que las líneas de emergencia y de atención municipal colapsaron durante la jornada, debido al alto número de llamadas por casos de asfixia y exposición a gases lacrimógenos. “Tuvimos reportes de personas con complicaciones respiratorias y, lamentablemente, una alerta sobre un ciudadano que podría perder un ojo, presuntamente por el impacto de perdigones”, señaló.
Las protestas iniciaron a las 06:00 del domingo, cuando comuneros bloquearon la Panamericana Norte con barricadas de madera, vegetación y neumáticos encendidos. Aunque la vía fue despejada por la Policía Nacional cerca del mediodía, el conflicto se trasladó hacia el interior de la comunidad, generando un ambiente de tensión con explosiones, gritos y pánico entre los habitantes.
Videos difundidos en redes sociales mostraron la detención de un hombre acusado de usar bombas artesanales contra los uniformados. Según reportes policiales, la captura se realizó dentro de su domicilio, y el sospechoso fue entregado a las autoridades competentes. La Policía justificó su accionar alegando que hizo “uso legítimo de la fuerza” ante ataques con piedras, palos y bombas molotov.
En respuesta, Muñoz insistió en la necesidad de mantener los canales de comunicación abiertos:
“Nadie quiere movilizaciones. Todos queremos paz, pero esa paz debe construirse con responsabilidad. Si el Gobierno y los líderes sociales no se sientan a dialogar, el país seguirá dividido”.
El alcalde también anunció que el Municipio de Quito desplegará equipos especializados en salud física, mental y desarrollo infantil para asistir a las familias afectadas. La Secretaría de Salud confirmó que se priorizará la atención a niñas, niños, adolescentes y adultos mayores, con enfoque en el bienestar emocional y la protección integral.
Asimismo, Muñoz expresó solidaridad con las provincias más impactadas por las movilizaciones, como Imbabura, e instó nuevamente al Gobierno a propiciar un encuentro nacional por la paz:
“Más allá de la postura política que se adopte, el Gobierno debe sentarse en una mesa de diálogo. Llevamos casi 30 días de movilizaciones, y el país necesita soluciones, no más enfrentamientos”, concluyó.

