En la Zona 8, que incluye Guayaquil, Durán y Samborondón, se llevaron a cabo 64 operativos policiales en el marco del toque de queda y el apagón nacional. Las acciones se desarrollaron entre las 22:00 del miércoles y las 06:00 del jueves, con la colaboración de unidades especializadas y las Fuerzas Armadas. Como resultado, se detuvieron a 36 personas por diversos delitos.
De las aprehensiones, 25 se produjeron durante el megaoperativo denominado «Resurgir 36», realizado en el sector de Nueva Prosperina, una de las áreas más vulnerables del noroeste de la ciudad. Estas detenciones ocurrieron en un centro clandestino de adicciones en la zona conocida como Casa del Tigre, donde se sospecha que operaban miembros de la organización criminal Los Tiguerones. En este lugar no se encontró personal de salud ni documentos que validaran su funcionamiento, pero sí se incautaron armas blancas, armas de fuego, drogas y material pornográfico.
Otras intervenciones en sectores como Monte Sinaí, Flor de Bastión y Paraíso de la Flor también resultaron en la captura de cuatro individuos, uno de los cuales portaba un fusil y otro tenía 51 kilos de droga en su vivienda.
Además, se registraron dos detenciones por incumplimiento del toque de queda, un arresto por orden judicial, dos por posesión de drogas y uno más por uso de documentos falsificados. Todo el material encontrado, incluidas armas, motos y sustancias ilícitas, fue llevado a la Unidad de Vigilancia Comunitaria de La Florida.
Pablo Dávila, comandante de la Policía de la Zona 8, informó que hubo alertas en las cárceles locales durante el operativo, pero gracias a la rápida intervención de las fuerzas del orden, no se registraron incidentes graves. «Se anticipaba que el apagón podría generar inquietud, pero con la presencia de las Fuerzas Armadas y la Policía en el terreno, todo se controló sin mayores inconvenientes», aseguró Dávila.
A pesar de las tensiones generadas por el toque de queda, el comandante destacó que no hubo muertes violentas durante este período. En el contexto del estado de excepción, el Bloque de Seguridad, compuesto por policías y militares, mantiene un despliegue constante en los distritos más conflictivos, como el Sur, Durán y Nueva Prosperina.
