La icónica cantante cubana Omara Portuondo, de 93 años, ha decidido retirarse definitivamente de los escenarios tras un preocupante episodio de salud ocurrido durante un concierto en Barcelona. La noticia fue confirmada mediante un comunicado de su hijo y representante, Ariel Jiménez Portuondo, quien detalló que la artista sufrió un desmayo por «fatiga y desorientación» justo después de interpretar su emblemática canción «Quizás, quizás, quizás» en el Palau de la Música, el pasado 1 de octubre.
Jiménez Portuondo aseguró que su madre se encuentra bien y está bajo la supervisión de su médico personal, quien la ha acompañado durante más de dos décadas en sus presentaciones tanto en Cuba como en el extranjero. «Consideramos que lo mejor era retirarla del escenario debido a su estado», explicó el representante.
A pesar de la situación, la banda La Failde continuó con la actuación, y Jiménez Portuondo se disculpó con el público por cualquier inconveniente que este episodio pudiera haber causado. La decisión de retirarse de manera definitiva se comunicó en el marco de un homenaje que se llevará a cabo en Budapest el próximo domingo 6 de octubre, donde Portuondo no cantará, pero sí recibirá el cariño y el aplauso de sus seguidores y de la Orquesta que rendirá tributo a su trayectoria.
«Después de este homenaje, Omara seguirá ensayando y grabando desde su hogar, así como participando en homenajes y encuentros con el público, pero solo en función de su salud y disposición», añadió su hijo.
Omara Portuondo, conocida como la «Novia del Feeling», ha dedicado su vida a la música, dejando una huella imborrable en la historia del famoso Buena Vista Social Club, así como en la música cubana en general. Su legado perdura en canciones que han tocado el corazón de millones y en su indiscutible contribución al patrimonio musical de su país.
Un Legado Musical
A lo largo de su carrera, Portuondo ha sido un símbolo de la música cubana, combinando el son, el bolero y otros géneros que han resonado en diferentes generaciones. Su voz única y su carisma han conquistado escenarios de todo el mundo, y su historia es un testimonio del poder del arte para unir a las personas.
El homenaje en Budapest será una ocasión especial para celebrar su trayectoria y legado. Aunque su salud ha limitado sus actuaciones, el impacto de su música sigue vivo en el corazón de sus admiradores, quienes la recordarán no solo como una gran artista, sino también como una mujer que ha enfrentado los desafíos de la vida con gracia y valentía.

