El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, y el mandatario de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, coincidieron este miércoles en su llamado a poner fin al conflicto en Medio Oriente y abrir cuanto antes un proceso de negociación en el marco de la legalidad internacional. Ambos líderes sostuvieron una conversación telefónica en la que abordaron la escalada bélica y sus implicaciones globales.
En un mensaje difundido en la red social X, Sánchez señaló que compartió con Lula la preocupación por la situación en la región y reiteró el deseo común de que cesen las hostilidades. El jefe del Ejecutivo español subrayó que la salida al conflicto debe estar basada en el respeto al derecho internacional y en mecanismos diplomáticos que permitan restablecer la estabilidad.
La conversación se produjo en una jornada marcada por tensiones diplomáticas, luego de que Sánchez recibiera llamadas y mensajes de respaldo de dirigentes internacionales ante amenazas dirigidas a España por parte del presidente estadounidense, Donald Trump. El contexto internacional ha elevado el tono político y reforzado la postura del Gobierno español en favor de la vía diplomática.
Sánchez también confirmó que ambos países celebrarán una Cumbre Bilateral el próximo 17 de abril en Barcelona, con el objetivo de fortalecer la cooperación entre España y Brasil. Además, Lula participará en la cuarta edición de la reunión de alto nivel de la iniciativa “En Defensa de la Democracia”, un foro impulsado por ambas naciones que se realizará el 18 de abril en la misma ciudad.
En una comparecencia pública, el presidente español recuperó el lema “No a la guerra”, popularizado durante la invasión de Irak en 2003, y advirtió que España no será cómplice de decisiones que considere perjudiciales para el mundo por temor a represalias. Con ello, marcó una postura firme frente a la actual coyuntura internacional.
Por su parte, Lula reiteró su compromiso con el multilateralismo como vía para la construcción de la paz y el desarrollo sostenible. El líder brasileño también pidió el cese de las hostilidades en Irán y defendió el diálogo como herramienta central para evitar una mayor desestabilización regional.
Durante una ceremonia celebrada en Brasilia, Lula lanzó críticas a la Organización de las Naciones Unidas por, según dijo, ceder ante el “fatalismo de los señores de la guerra”. Asimismo, instó a los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad —Estados Unidos, China, Rusia, Francia y Reino Unido— a priorizar la lucha contra el hambre antes que incrementar el armamento, en un llamado a reorientar la agenda global hacia la paz y la cooperación.

