Tras el resultado del balotaje presidencial del 13 de abril, en el que Daniel Noboa Azín fue elegido presidente de la República con una clara ventaja sobre la candidata de Revolución Ciudadana, Luisa González, el movimiento Renovación Total (RETO), que formó parte de la alianza que respaldó a González, ha expresado públicamente su reconocimiento al nuevo gobierno y su disposición a seguir trabajando por el bienestar del país.
En una carta difundida a través de redes sociales, Raúl Chávez Núñez del Arco, presidente nacional de RETO y asambleísta electo, extendió sus felicitaciones a Noboa y subrayó la importancia de mantener una visión de país que priorice la justicia, la equidad y la cohesión social.
“El RETO hoy es construir un país para todas y todos, un país más justo y más humano. Al nuevo gobierno electo, desearle el mayor de los éxitos, porque su éxito será el éxito del país y de los 18 millones de ecuatorianos”, expresó Chávez en su comunicado.
Este mensaje de apertura y madurez política fue bien recibido por diferentes actores del escenario nacional, incluido el alcalde de Guayaquil, Aquiles Alvarez, quien saludó la postura de Chávez y destacó la necesidad de trabajar en unidad por los desafíos que enfrenta el país.
La felicitación de RETO al gobierno entrante también implica un giro de tono respecto a las declaraciones iniciales de figuras aliadas, que habían puesto en duda la legitimidad de los resultados electorales. Con esta posición, el movimiento busca contribuir a un clima de gobernabilidad, en medio de un contexto social y político marcado por la polarización y la expectativa de reformas estructurales.
El movimiento RETO fue uno de los aliados clave en la campaña de Luisa González, pero tras el desenlace del proceso electoral ha optado por reafirmar su compromiso con el país más allá de los resultados. La declaración de su líder destaca una visión de futuro basada en la cooperación y el respeto institucional.
En paralelo, Chávez enfatizó que RETO seguirá promoviendo, desde la Asamblea Nacional, iniciativas enfocadas en el desarrollo económico, la inclusión social y el fortalecimiento de la democracia. Su mensaje apunta a la construcción de consensos en lugar de confrontaciones, apelando al interés colectivo por encima de las diferencias políticas.
Este gesto político cobra relevancia en un momento en que el país demanda acuerdos firmes para enfrentar retos urgentes como la inseguridad, el desempleo y la recuperación económica. La postura de RETO podría marcar el inicio de un nuevo capítulo en la relación entre fuerzas opositoras y el Ejecutivo.
