La mañana del martes 3 de junio de 2025, un motociclista fue asesinado en pleno centro de la ciudad de Esmeraldas. El crimen ocurrió cerca del mediodía, cuando la víctima circulaba por las calles Juan Salinas y Antonio José de Sucre. Según testigos, dos sujetos en otra motocicleta lo persiguieron y le dispararon en varias ocasiones con una pistola equipada con silenciador. Tras recibir los impactos, el motociclista intentó huir, pero perdió el control de su vehículo y cayó en la intersección de la calle Vicente Piedrahíta. Los agresores continuaron disparando hasta que la víctima dejó de moverse.
Los sicarios se dieron a la fuga rápidamente, y según informaron fuentes policiales, recogieron los casquillos de los disparos para evitar dejar evidencias en la escena del crimen. Las autoridades llegaron al lugar minutos después del ataque, pero no lograron capturar a los responsables. La Policía Nacional inició una investigación para esclarecer los hechos y dar con los autores del asesinato.
Este homicidio se suma a la creciente ola de violencia que afecta a la provincia de Esmeraldas. Entre enero y mayo de 2025, se registraron 154 asesinatos, lo que representa un incremento significativo en comparación con años anteriores. La mayoría de estos crímenes están vinculados a disputas entre bandas delictivas organizadas que operan en la región. Estas organizaciones buscan controlar rutas de narcotráfico y actividades ilícitas, lo que ha generado un clima de inseguridad y temor entre los habitantes.
La Policía Nacional ha intensificado sus operativos en la provincia, realizando más de 31.000 intervenciones durante 2024, que resultaron en la detención de más de 2.000 personas y la incautación de armas de fuego y drogas. Sin embargo, los esfuerzos no han sido suficientes para frenar la escalada de violencia. Las autoridades locales y nacionales han solicitado el apoyo del gobierno central para implementar medidas más efectivas que garanticen la seguridad de los ciudadanos y la justicia en la región.
La comunidad de Esmeraldas exige respuestas y acciones concretas para frenar la ola de crímenes que afecta a la provincia. Organizaciones sociales, líderes comunitarios y ciudadanos han realizado marchas y protestas para exigir al Estado que intervenga y brinde protección a la población. La situación ha generado preocupación en todo el país, ya que Esmeraldas se ha convertido en uno de los puntos más críticos en términos de seguridad y gobernabilidad.
El asesinato del motociclista en el centro de Esmeraldas es solo uno de los muchos casos de violencia que se han registrado en la provincia en lo que va del año. La ciudadanía espera que las autoridades actúen con firmeza y eficacia para garantizar la paz y la justicia en la región.
