Los disturbios ocurridos en la madrugada de este martes 12 de noviembre en la Penitenciaría del Litoral han dejado un saldo trágico de 15 muertes y 14 personas heridas, según el informe preliminar del Servicio Nacional de Atención Integral a Personas Adultas Privadas de la Libertad y a Adolescentes Infractores (SNAI). Los hechos, que se habrían desatado en las primeras horas del día, han generado una gran conmoción tanto dentro como fuera de la prisión, especialmente entre los familiares de las víctimas.
Una madrugada de caos y violencia
La información disponible indica que durante los disturbios, ocurridos en los pabellones 3 y 4 de la penitenciaría, donde presuntamente se encuentran miembros de las bandas criminales Los Duendes y Mafia 18, varios internos se vieron involucrados en violentos enfrentamientos que terminaron con la muerte de al menos 15 personas. Además de los muertos, otros 14 reclusos resultaron heridos y fueron trasladados a hospitales del Ministerio de Salud Pública (MSP) en el suroeste y noroeste de Guayaquil.
A pesar de que las autoridades no han confirmado ni desmentido la vinculación de las bandas mencionadas, fuentes extraoficiales señalan que los incidentes habrían sido desencadenados por disputas internas entre grupos delictivos rivales. La situación, que inicialmente desbordó el control en el centro penitenciario, fue controlada por el Bloque de Seguridad del SNAI, según declaraciones oficiales.
Familiares de las víctimas esperan en el Centro Forense
Fuera de la penitenciaría, en las inmediaciones del Centro Forense de Guayaquil, los familiares de los reclusos fallecidos se agruparon, visiblemente consternados, aguardando la llegada de los cuerpos de sus seres queridos. En el lugar, se podían ver personas llorando y abrazándose, mientras esperaban con angustia que los cuerpos fueran entregados a los familiares para su identificación y posterior sepultura.
Al mismo tiempo, algunos familiares de los heridos llegaron a hospitales cercanos, donde los reclusos heridos están recibiendo atención médica. En uno de los hospitales del sur de la ciudad, guardias de seguridad confirmaron que los heridos habían llegado durante la madrugada y que en ese momento estaban siendo atendidos por el personal médico. A pesar de la gravedad de la situación, hasta las 10:00 de la mañana no se había registrado presencia policial en el área, aunque sí se observó la presencia de camionetas de Segura EP, la empresa municipal encargada de la seguridad ciudadana.
Reacción de las autoridades y apertura de investigación
Ante la magnitud de los hechos, la Fiscalía General del Estado ha abierto una investigación preliminar de oficio. Este tipo de investigaciones, que se inician sin que una denuncia formal haya sido presentada, buscan esclarecer las circunstancias que llevaron a esta masacre en la prisión y determinar responsabilidades dentro de la administración penitenciaria y las fuerzas de seguridad.
Desde el SNAI, se indicó que el control en la Penitenciaría del Litoral ya ha sido restablecido, pero las autoridades se mantienen vigilantes ante cualquier eventualidad. La investigación en curso también buscará determinar si los disturbios fueron producto de un ajuste de cuentas entre las bandas delictivas o si hubo algún tipo de negligencia por parte de las autoridades penitenciarias que permitió la escalada de violencia.
Impacto en la seguridad carcelaria
Este nuevo episodio de violencia en las cárceles ecuatorianas refleja la creciente crisis dentro del sistema penitenciario del país, que en los últimos años ha estado marcado por disputas entre bandas criminales y una administración penitenciaria que, según expertos, no ha logrado controlar la situación de manera efectiva.
La Penitenciaría del Litoral, ubicada en Guayaquil, ha sido escenario de múltiples incidentes violentos en los últimos años, incluidos enfrentamientos entre bandas, fugas masivas y asesinatos de internos. El sistema de cárceles ecuatoriano ha sido criticado por su falta de recursos, infraestructuras inadecuadas y una sobrepoblación carcelaria que dificulta el control y la seguridad dentro de los centros de reclusión.
¿Qué sigue para los familiares y la investigación?
En medio del dolor de los familiares, que esperan respuestas sobre las circunstancias que rodearon las muertes de sus seres queridos, las autoridades de seguridad y la Fiscalía continúan investigando. La apertura de una investigación de oficio es un paso importante para esclarecer los hechos y llevar a los responsables ante la justicia, pero las familias de las víctimas siguen a la espera de justicia.
Este suceso también resalta una vez más los graves problemas que enfrenta el sistema penitenciario en Ecuador, y la necesidad urgente de reformas estructurales para garantizar la seguridad tanto dentro de las prisiones como fuera de ellas.
