En Guayaquil, el 25 de noviembre se llevó a cabo una emotiva marcha en conmemoración del Día Internacional de la Erradicación de la Violencia contra la Mujer. Bajo el lema “Somos la voz de las que ya no están”, diversos colectivos se unieron para exigir justicia por las mujeres víctimas de violencia de género, femicidio y otras formas de agresión. El evento comenzó a las 16:00 horas en el Parque Centenario, donde se instaló una tela verde en la acera, invitando a los participantes a escribir los mensajes que representaban sus causas y recordar a las mujeres asesinadas por la violencia machista.
Mensajes de lucha y resistencia
Entre las consignas que marcaron la jornada, se destacaron frases como: “Justicia y reparación”, “Mis derechos no son opción”, y “Somos el grito de las que ya no están”. Estas palabras fueron plasmadas sobre la tela verde y en los carteles que los participantes levantaron durante la marcha. Las manifestantes, que llegaron de diferentes zonas de Guayaquil y otros cantones de Guayas, incluyeron a mujeres afrodescendientes, trans, indígenas, mujeres en movilidad humana, personas con discapacidad y niñas, quienes se unieron para dar visibilidad a sus demandas por un mundo libre de violencia.
El luto y la exigencia de justicia
En la movilización, las mujeres se vistieron con colores como morado y negro como símbolo de luto por las víctimas de femicidio. La marcha avanzó por la Avenida 9 de Octubre, a partir de las 17:30, y estuvo marcada por la presencia de familiares de víctimas de femicidio y mujeres desaparecidas. «Hoy marchamos por las que ya no están, por esas mujeres a las que les apagaron la voz», gritaron al unísono un grupo de mujeres afro. Una de las asistentes expresó el dolor y la necesidad de justicia: “Queremos que se recuerde que muchas mujeres han muerto por violencia de género, que han sido asesinadas y sus asesinos están libres. Marchamos para que haya justicia, para que se reformen las leyes, para que la mujer viva de manera justa y tranquila”.
El movimiento Justa Libertad y la lucha por la legalización del aborto
Dentro de la marcha, también participaron miembros del movimiento Justa Libertad, quienes exigieron que el aborto deje de ser considerado un delito en Ecuador. Según datos del colectivo, en la última década, al menos 493 personas fueron criminalizadas por el delito de aborto consentido. “La sociedad ecuatoriana está lista para actualizar las leyes”, vociferaron las manifestantes, exigiendo reformas legales que garanticen los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres.
Control policial y apoyo logístico
A lo largo del recorrido, personal policial estuvo presente para garantizar que no se produjeran disturbios. Los efectivos de la Agencia de Tránsito y Movilidad (ATM) colaboraron cerrando gradualmente el paso de los vehículos, facilitando así el avance de los manifestantes por las principales calles de la ciudad. Para finalizar la marcha, los participantes se dirigieron a la plaza San Francisco, donde se reunieron para gritar nuevamente consignas en favor de los derechos de las mujeres y recordar a aquellas que han sido víctimas de violencia machista.
Reflexión y solidaridad
La marcha en Guayaquil se sumó a un esfuerzo global por visibilizar la violencia contra las mujeres y exigir medidas efectivas que aseguren su protección, justicia y equidad. A lo largo de la jornada, los mensajes de solidaridad, lucha y resistencia fueron el reflejo de un colectivo que no se detendrá hasta conseguir que las mujeres vivan en un país donde sus derechos sean respetados y su seguridad garantizada.

