En una jornada marcada por el respeto y la emotividad, líderes internacionales como Lula da Silva y Gabriel Boric participaron del funeral del expresidente uruguayo José “Pepe” Mujica, quien falleció recientemente dejando un legado imborrable en la política latinoamericana. Ambos mandatarios destacaron la grandeza humana y la integridad política de Mujica, definiéndolo como un referente de ética, humildad y compromiso social.
Un homenaje con presencia internacional
La ceremonia oficial se llevó a cabo en Montevideo, donde miles de personas se congregaron para dar el último adiós al exmandatario. En un sector especialmente habilitado para autoridades y familiares, se ubicaron figuras destacadas como el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y el presidente de Chile, Gabriel Boric, además de representantes de China, entre otras delegaciones internacionales.
Lula da Silva: “Fue un ser humano superior”
Durante su intervención, Lula da Silva expresó conmovido que Mujica fue “un ser humano superior”, resaltando no solo su trayectoria como líder político, sino también su ejemplo como ciudadano comprometido con los valores democráticos y la justicia social. “Pepe no fue solo presidente, fue un símbolo de dignidad y lucha por los más humildes”, agregó el mandatario brasileño, quien mantuvo una estrecha relación con Mujica durante años.
Gabriel Boric: “Nos enseñó que la política se hace con sentido ético”
El presidente chileno, Gabriel Boric, también tomó la palabra para rendir homenaje a Mujica. En su discurso, subrayó que el expresidente uruguayo “nos enseñó que la política se hace con sentido ético, con convicción y con los pies en la tierra”. Boric, quien representa a una nueva generación de líderes progresistas en América Latina, destacó la vigencia del pensamiento de Mujica y su impacto en la región.
Una ceremonia cargada de simbolismo y memoria histórica
El funeral fue un acto austero pero profundamente simbólico, como el estilo que caracterizó al propio Mujica. La bandera uruguaya cubrió su féretro, y miles de ciudadanos desfilaron frente a él para presentar sus respetos. Se escucharon cánticos populares y se proyectaron fragmentos de sus discursos más recordados. La jornada cerró con palabras del escritor Mauricio Rosencof, excompañero de prisión de Mujica, quien evocó con emoción los años de lucha compartida.
Un legado que trasciende fronteras
El fallecimiento de José Mujica ha generado expresiones de admiración en todo el mundo. Desde figuras políticas hasta ciudadanos anónimos, muchos coinciden en que su legado va más allá de su gestión presidencial. Mujica es recordado por renunciar al salario presidencial, vivir en su chacra y promover una política basada en la empatía y el servicio público. Su figura se ha convertido en un símbolo de integridad política en una región sacudida por la desconfianza y la polarización.

