El 9 de abril de 2025, en medio de la intensa campaña presidencial, Luisa González, candidata de la alianza Revolución Ciudadana-RETO, respondió con firmeza a las críticas del presidente y candidato opositor Daniel Noboa sobre su propuesta de implementar gestores de paz. Este componente es central dentro de su plan para mejorar la seguridad en el país, y la candidata explicó con más detalles cómo funcionaría y aclaró malentendidos en torno a su propuesta.
El enfoque de los ‘gestores de paz’
La propuesta de González consiste en destinar un presupuesto de 72 millones de dólares para la creación de un programa de gestores de paz. Según la candidata, este proyecto tiene como objetivo involucrar a la sociedad civil en el proceso de pacificación, especialmente en las comunidades más afectadas por la violencia. Los gestores de paz actuarían como un puente entre la ciudadanía y las autoridades de seguridad, bajo la dirección de la Policía Nacional, específicamente apoyando a la policía comunitaria y las Unidades de Policía Comunitaria (UPC).
González enfatizó que su propuesta no tiene nada que ver con la creación de milicias o grupos armados, una idea que había sido sugerida erróneamente por algunos de sus detractores, incluidos aquellos de la candidatura de Daniel Noboa. Para la candidata, los gestores de paz no son una amenaza, sino un mecanismo para articular la participación ciudadana en tareas de prevención del delito y de fortalecimiento del orden público.
La respuesta a Daniel Noboa
La propuesta de los gestores de paz de Luisa González recibió una inmediata respuesta de Daniel Noboa, quien se mostró en desacuerdo, argumentando que Ecuador no necesitaba “milicias armadas como las de Venezuela y Nicaragua”. Enfrentando esas acusaciones, González reaccionó con un rotundo «¡Noboa, no! Deje de mentirle a la gente». A continuación, la candidata explicó que su propuesta no incluye milicias y que lo que se busca es una participación estructurada de la comunidad en conjunto con la Policía Nacional para reforzar la seguridad sin caer en prácticas autoritarias o peligrosas.
Además, González criticó a Noboa por no haber resuelto la crisis de seguridad durante su tiempo en el poder, mencionando que, en lugar de apoyar a la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas, el actual presidente había maltratado y dejado de lado a estos cuerpos de seguridad. Según González, una de las fallas más grandes de la administración de Noboa había sido precisamente la falta de inversión y el desinterés por mejorar las condiciones de trabajo y recursos de la fuerza pública.
Un llamado al fortalecimiento de las instituciones de seguridad
La candidata de Revolución Ciudadana también dejó claro que su propuesta no se limita a los gestores de paz. Su plan integral incluye un fortalecimiento de las instituciones de seguridad y una mayor coordinación entre la policía, las autoridades locales y las comunidades. Según González, esto permitirá combatir de manera más efectiva la violencia en las calles y en los barrios más afectados por el crimen organizado.
El planteamiento de González resalta la importancia de la cooperación interinstitucional y la participación activa de la ciudadanía para garantizar un ambiente más seguro para todos los ecuatorianos. En contraste con lo que, según ella, ha sido una falta de liderazgo de parte del gobierno de Noboa, González propone un enfoque basado en el trabajo en conjunto y la reconstrucción de la confianza entre las autoridades y la sociedad.
Perspectivas sobre la seguridad y la paz en Ecuador
La inseguridad ha sido uno de los temas más discutidos en la campaña presidencial de 2025, y las propuestas de seguridad se han convertido en un punto crucial de debate entre los candidatos. Mientras que Luisa González insiste en la necesidad de articular la seguridad con la participación de la comunidad y la Policía Nacional, Daniel Noboa ha optado por criticar y rechazar propuestas que considera riesgosas o mal estructuradas. La lucha por garantizar la seguridad ciudadana se mantiene como uno de los pilares fundamentales para los votantes ecuatorianos, quienes esperan soluciones efectivas frente a la creciente ola de criminalidad.
