Luisa González Alcívar, candidata presidencial por la alianza Revolución Ciudadana (RC)-RETO, logró obtener el 44% de los votos válidos en la primera vuelta electoral celebrada el pasado 9 de febrero de 2025 en Ecuador. Esta cifra le permitió avanzar al balotaje, que se llevará a cabo el próximo domingo, 13 de abril. En esta segunda vuelta, González se enfrentará a Daniel Noboa, del movimiento Acción Democrática Nacional (ADN), quien también alcanzó una cifra similar en la primera ronda.
Junto a su compañero de fórmula, Diego Borja Cornejo, Luisa González buscará consolidar su apoyo popular en la segunda vuelta, luego de haber obtenido uno de los dos mayores porcentajes de votación entre los 16 binomios que se presentaron en la primera vuelta. Aunque ambos candidatos lograron ser los más votados, ninguno de los dos alcanzó el 40% de los votos válidos ni logró una diferencia superior a los 10 puntos con respecto al segundo lugar, lo que obligó a la convocatoria de una segunda ronda electoral.
De acuerdo con los resultados oficiales emitidos por el Consejo Nacional Electoral (CNE), Daniel Noboa lideró ligeramente con un 44,17% de los votos, mientras que Luisa González obtuvo el 44%, lo que refleja la gran competitividad de esta contienda presidencial. A pesar de la mínima diferencia en los porcentajes, la segunda vuelta será clave para determinar quién sucederá al actual presidente de Ecuador, ya que el resultado dependerá de la movilización y el apoyo de los votantes de otros candidatos y de aquellos que se abstuvieron en la primera vuelta.
Este enfrentamiento entre Noboa y González marca una de las elecciones más reñidas de los últimos años en Ecuador. Con más de 13,8 millones de ecuatorianos convocados para votar el próximo 13 de abril, la jornada electoral será decisiva para el futuro político del país. Ambos binomios han intensificado sus campañas en las últimas semanas, con el objetivo de atraer a votantes indecisos y asegurar el apoyo de las bases.
La participación electoral se espera sea crucial, ya que las diferencias de votos entre los dos principales candidatos son mínimas y cada sufragio podría ser determinante en esta cerrada disputa. Así, el próximo domingo Ecuador se preparará para una jornada electoral histórica que podría redefinir su rumbo político para los próximos años.
