La reconocida banda mexicana Los Tucanes de Tijuana enfrenta una sanción económica por parte del municipio de Chihuahua, luego de haber interpretado narcocorridos durante su presentación en la Feria de Santa Rita. Según las autoridades, el grupo incurrió en una violación al reglamento local al dedicar parte de su repertorio a canciones que, a juicio del gobierno municipal, promueven o glorifican actividades delictivas.
La multa impuesta asciende a aproximadamente 36.400 dólares, basándose en el reglamento que prohíbe contenidos musicales considerados como apología del delito. La presentación se llevó a cabo el pasado sábado y, según el informe oficial, alrededor de un tercio del concierto estuvo compuesto por temas que hacen alusión a personajes del crimen organizado.
La agrupación, originaria de Baja California y una de las más influyentes del género norteño, es también uno de los principales exponentes de los narcocorridos. Estas canciones narran historias relacionadas con el narcotráfico y han sido objeto de controversia durante años por su popularidad, especialmente entre los jóvenes, y por el tipo de mensaje que transmiten.
El reglamento de espectáculos vigente en Chihuahua establece multas para quienes interpreten canciones que promuevan la violencia o el crimen, y las autoridades han indicado que este tipo de sanciones buscan proteger a la ciudadanía de la normalización de conductas delictivas.
A pesar de la polémica, los representantes de la banda no han emitido comentarios públicos tras la imposición de la multa. Sin embargo, este no es el primer caso de censura o sanción contra artistas por interpretar este tipo de música en eventos públicos en el norte del país.
El dinero recaudado por la sanción será destinado al Sistema DIF Municipal, que apoya programas sociales en la ciudad. Desde el gobierno local se reiteró que la aplicación del reglamento busca frenar la propagación de mensajes que idealicen figuras criminales, sin afectar la libertad de expresión artística.
Este episodio revive el debate entre libertad artística y responsabilidad social, una discusión vigente en un país donde la música, especialmente la popular, tiene un impacto significativo en la cultura y en la percepción colectiva sobre la violencia.

