La banda criminal ecuatoriana Los Choneros ha expandido su territorio hacia el Perú, con la presunta colaboración de mineros ilegales ecuatorianos que operan en la zona fronteriza. El 17 de enero, un grupo armado de más de 20 sujetos, asociados a esta organización, habría ingresado a la región Amazonas, específicamente al distrito de Cenepa, en la provincia de Condorcanqui.
Acción de Los Choneros y su vinculación con la minería ilegal
El alcalde del Centro Poblado de Shaim Alto Comainas, Francisco Yampis, denunció que los presuntos integrantes de Los Choneros portaban armas de guerra y fueron contratados por mineros ilegales provenientes de Ecuador. “Nos está ganando Ecuador con la inteligencia. Han entrado más de 30 kilómetros a la comunidad”, expresó Yampis en una entrevista con el programa En defensa de la verdad.
Según el alcalde, los mineros ecuatorianos están en proceso de formalización, pero la explotación minera en la Dirección Regional de Energía y Minas no está registrada, lo que convierte toda su actividad en ilegal. Estos mineros, presuntamente protegidos por la banda, estarían saqueando los recursos naturales en ambos países.
Conflicto en la frontera y resistencia local
Los hechos ocurrieron cuando el grupo armado de Los Choneros llegó a Puerto Pongo Mori, en el lado peruano, y comenzó a interactuar con los pobladores locales. La comunidad Kuyumatak, al no recibir respuesta de las autoridades, decidió actuar de inmediato y logró desarmar a varios de los atacantes. Sin embargo, los criminales escaparon y se refugiaron en los alrededores, dejando a los residentes preocupados por posibles represalias.
Carretera clandestina para la minería ilegal
La situación se complica aún más con la existencia de una carretera clandestina que conecta Ecuador con Perú. Esta vía ilegal, de aproximadamente seis kilómetros de largo, conecta la ciudad ecuatoriana de Yantzaza, en la provincia de Zamora Chinchipe, con la región Amazonas en Perú. Según el analista de seguridad integral Pedro Yaranga, esta ruta fue construida bajo la protección de Los Choneros y es utilizada por los mineros ilegales para trasladarse diariamente.
A través de esta carretera, numerosos vehículos cargados de recursos naturales saqueados circulan entre ambos países. Este tráfico ilegal de materiales y personas está contribuyendo significativamente al deterioro del medio ambiente y al fortalecimiento de las bandas criminales en la zona.
La amenaza de los grupos criminales y la falta de control estatal
El ingreso de Los Choneros a Perú no solo agrava la situación de la minería ilegal, sino que también resalta la falta de control estatal en la frontera. La expansión de estos grupos delincuenciales, vinculados al narcotráfico y la minería, pone en peligro la seguridad y el bienestar de las comunidades locales. En este contexto, las autoridades peruanas y ecuatorianas deben reforzar sus esfuerzos para frenar el avance de estas organizaciones y garantizar la protección de las áreas fronterizas.
