La NASA ha comenzado oficialmente la fase de preparación logística para el lanzamiento de la misión Artemis II, el esperado regreso tripulado al entorno lunar tras más de medio siglo de ausencia. El hito tuvo lugar este 5 de mayo de 2025, cuando el equipo técnico de la agencia espacial estadounidense trasladó la nave espacial desde el Centro de Operaciones y Verificación Neil A. Armstrong hacia su estación de abastecimiento de combustible, ubicada dentro del Centro Espacial Kennedy, en Florida.
Este movimiento marca un paso crucial en la cuenta regresiva hacia el despegue de la misión Artemis II, actualmente previsto para principios de 2026, según informó la NASA y confirmó Europa Press. La nave fue construida y ensamblada en las instalaciones del centro, y ahora se someterá a una serie de rigurosas pruebas técnicas y de seguridad antes de ser integrada al cohete SLS (Space Launch System), el más potente jamás desarrollado por la agencia.
La misión Artemis II será la primera en llevar astronautas a la órbita lunar desde la última expedición del programa Apolo en 1972. El objetivo no es alunizar todavía, sino realizar una vuelta completa a la Luna, poniendo a prueba los sistemas de soporte vital, navegación y comunicación antes de futuras misiones más ambiciosas como Artemis III, que sí contempla el alunizaje.
El equipo a bordo de Artemis II estará conformado por cuatro astronautas, incluyendo representantes de la NASA, la Agencia Espacial Canadiense (CSA) y posiblemente otros socios internacionales. Esta misión también busca demostrar el potencial de las nuevas tecnologías de exploración espacial y validar la colaboración internacional como eje fundamental del programa Artemis.
La nave Orion, que será usada en Artemis II, ya pasó pruebas clave en 2022 durante la misión no tripulada Artemis I, donde se verificó su comportamiento en un entorno lunar. Los resultados positivos permitieron avanzar hacia esta siguiente fase. «Cada movimiento, cada prueba, cada ajuste técnico nos acerca un paso más a llevar a la humanidad de nuevo más allá de la órbita terrestre baja», destacó un portavoz de la NASA.
Con la vista puesta en 2026, la agencia continúa trabajando contra reloj en la integración de sistemas, entrenamiento de la tripulación y validación de los protocolos de seguridad que permitirán abrir una nueva era de exploración lunar sostenible.
