El Inter Miami CF, liderado por figuras como Lionel Messi y Leonardo Campana, ha sido clasificado como uno de los representantes de Estados Unidos en el Mundial de Clubes de la FIFA, programado para 2025. Esta clasificación, anunciada por el presidente de FIFA, Gianni Infantino, se basa en su victoria en el Supporters’ Shield de la MLS. Sin embargo, la decisión ha suscitado controversia y críticas en varios medios, destacando el artículo de Tim Spiers en The New York Times.
Infantino expresó su satisfacción al incluir al Inter Miami en el torneo: “Es un honor para ellos participar como club anfitrión en representación de Estados Unidos”. La declaración fue hecha tras la impresionante victoria del Inter sobre el New England Revolution, donde el equipo anotó seis goles. A pesar de esto, muchos se preguntan si el equipo realmente merece esta clasificación.
Spiers, en su análisis, califica la decisión de «ridícula» y cuestiona la lógica detrás de incluir al Inter Miami en un torneo de esta magnitud. Argumenta que, si bien la presencia de Messi podría atraer audiencias, el hecho de que Miami haya sido seleccionado antes de que concluyan los playoffs de la Copa MLS plantea interrogantes sobre la legitimidad de su clasificación. «¿Qué sentido tiene que Miami participe en un torneo que necesita ser un éxito financiero, si no han demostrado ser consistentemente el mejor club del país?», se pregunta Spiers.
El artículo también subraya que, aunque el Inter Miami ha tenido un desempeño destacado en la Conferencia Este, no se puede afirmar que sea el mejor club de Estados Unidos en general. Spiers compara la situación con el Celtic, afirmando que ganar en la liga escocesa no necesariamente convierte a un equipo en el mejor del Reino Unido.
Además, la afirmación de Infantino de que el Inter es «uno de los mejores clubes del mundo» fue recibida con escepticismo. Como señala Spiers, el equipo puede contar con estrellas, pero eso no garantiza que puedan superar a equipos más competitivos en un partido decisivo.
La controversia también ha resonado en otras plataformas, como en Twitter, donde Tom Bogert de The Athletic comentó que la decisión de otorgar un lugar al ganador del Supporters’ Shield, en lugar del campeón de la Copa MLS, no fue una elección de la MLS, sino de la FIFA. «Es realmente desafortunado que no se hayan anunciado criterios claros con antelación», agregó Bogert, subrayando la falta de transparencia en el proceso de selección.
La controversia en torno a la clasificación del Inter Miami CF refleja un debate más amplio sobre la estructura de torneos internacionales y cómo se determina la inclusión de los equipos. En un momento en que el fútbol mundial busca expandir su audiencia y generar ingresos, decisiones como esta podrían tener un impacto significativo en la percepción pública y la credibilidad del torneo.

