El conflicto salarial entre Kylian Mbappé y el París Saint-Germain (PSG) continúa escalando tras el reciente rechazo del delantero a una propuesta de mediación ofrecida por la Ligue 1. Mbappé, quien se unió al Real Madrid después de terminar su contrato con el PSG el pasado 30 de junio, ha emprendido acciones legales para recuperar 55 millones de euros (equivalentes a 38,5 millones de dólares), que corresponden a una parte de su prima anual de fidelidad y tres meses de salarios no pagados.
El rechazo de la propuesta de mediación fue confirmado por los representantes legales de Mbappé en un comunicado enviado a la agencia AFP. Durante la audiencia en la comisión jurídica de la Ligue de Football Professionnel (LFP) realizada el miércoles por la mañana, el abogado del delantero francés desestimó la posibilidad de una resolución amistosa entre las partes, lo que ha intensificado el litigio en curso.
El PSG ha expresado su satisfacción con el desarrollo de la audiencia, destacando que la mediación es precisamente lo que el club ha estado buscando desde hace meses. Según el comunicado del club parisino, los argumentos presentados durante la audiencia respaldan la necesidad de llegar a una solución a través de la mediación.
La comisión jurídica de la LFP tiene la autoridad para imponer sanciones a clubes franceses que no regularicen sus obligaciones salariales, incluyendo la prohibición de nuevos fichajes hasta que se resuelva la situación. Hasta ahora, el PSG ha evitado tales sanciones, aunque la presión sigue aumentando.
El PSG también ha argumentado que Mbappé había asumido compromisos claros, tanto públicamente como en privado, los cuales el club considera que deberían cumplirse. Estos compromisos se refieren a la renuncia a ciertos pagos en caso de que el jugador dejara el club sin una transferencia de por medio. El PSG ha señalado que estos acuerdos se hicieron en el contexto de un contrato que incluyó un salario extraordinario acordado en 2022 durante la última renovación del delantero.
El litigio de Mbappé también ha sido elevado a la UEFA, que ahora examina los impagos como parte del proceso de resolución de su disputa con el PSG. La situación sigue siendo una de las más destacadas en el fútbol europeo, reflejando las complejidades de los contratos y las obligaciones financieras en el deporte profesional.

