El influencer y creador de contenido Kevin Rubio, conocido también como Kevin Bergmeijer, compartió su impactante experiencia tras ser víctima de un robo violento en Guayaquil el domingo 6 de enero. Mientras disfrutaba de una tarde con amigos en un restaurante, Kevin y su amiga, la influencer ucraniana Yanina Kardanova, fueron asaltados por dos hombres armados que los golpearon y les robaron sus teléfonos.
En un video compartido en redes sociales, Kevin relató que el incidente ocurrió en pleno día, desmintiendo la idea de que la violencia solo se presenta en áreas peligrosas. “Lo último que íbamos a grabar fue en un restaurante de salchipapas. Estaba con mi socio, Elihu Caldas, quien trabaja conmigo en mis proyectos”, explicó. La visita de Kardanova a Guayaquil tenía como objetivo crear contenido turístico, ya que ella también siente un gran aprecio por Ecuador.
Kevin recordó el momento del asalto con una mezcla de incredulidad y humor. “Era un día bonito, y justo al final, cuando fuimos a comer, de la nada aparecieron dos personas con armas. Al principio pensamos que eran fanáticos que querían hacernos una broma, pero rápidamente se tornó serio”, comentó. Uno de los asaltantes apuntó con un arma a la espalda de su amiga y le exigió el celular, mientras que a Kevin le quitaron el suyo tras un forcejeo. “No entendía lo que estaba pasando porque los vi riendo. No quise soltar mi celular, y entonces me golpearon”, relató.
A pesar de la violencia del incidente, Kevin se mostró sorprendido por la falta de seguridad en un lugar tan concurrido. “Normalmente me siento protegido por la gente cuando grabo mis videos, pero esta vez solo sentí miedo. Estaba más preocupado por mi amiga, que estaba gritando y llorando”, confesó. Después de recibir atención médica por las heridas en su cabeza, Kevin regresó al lugar del asalto con la esperanza de recuperar sus teléfonos, que representan herramientas de trabajo valoradas en aproximadamente 6,000 dólares.
El influencer también reflexionó sobre su situación económica, mencionando que su trabajo en publicidad ha sido afectado por la falta de proyectos y los cortes de luz. “Esto es un golpe duro, porque tengo que seguir trabajando con un móvil que apenas funciona”, lamentó.
A pesar de la experiencia traumática, Kevin se mantiene optimista y decidido a seguir en Ecuador. Recientemente lanzó una canción titulada «El sueño ecuatoriano», un homenaje a la belleza del país. “La canción es más necesaria ahora que antes. Debemos estar unidos y apoyarnos, porque hay mucha gente que vive con miedo. Ecuador es un paraíso con buena gente”, afirmó.
El videoclip de «El sueño ecuatoriano» fue realizado en cinco días, y Kevin destacó que los artistas que participaron lo hicieron de manera altruista. “Estoy agradecido por su apoyo”, dijo.
Finalmente, Kevin expresó su gratitud por estar vivo y reflexionó sobre la fragilidad de la vida. “Podría haber sido mi último día. Afortunadamente, no tengo daño cerebral, pero siento pena de no poder disfrutar de la comida en la calle. Me gusta estar entre la gente, pero esta es la realidad que enfrentamos”, concluyó.

