Kevin Federline, exesposo de Britney Spears, ha vuelto a generar titulares tras una revelación íntima sobre su matrimonio con la “Princesa del Pop”. En una reciente entrevista, el también exbailarín aseguró que la noche antes de su boda en 2004, Britney llamó a su expareja Justin Timberlake para tener lo que él describió como “una última conversación” antes de dar el sí.
Federline recordó que ese momento ocurrió mientras ambos ultimaban los preparativos del enlace. “Escuché que hablaba por teléfono y le pregunté con quién estaba. Me dijo que era Justin”, comentó. Según su testimonio, él le ofreció cancelar la boda si aún tenía dudas sobre su pasado. Sin embargo, Spears le respondió que solo deseaba cerrar un capítulo de su vida y decir su “última palabra”.
“Le dije: ‘¡Rayos! ¿La noche antes de nuestra boda decides hacer esto?’”, recordó Federline en tono entre sorprendido y resignado. Aun así, aceptó la explicación de la cantante, creyendo que se trataba de un intento de despedirse emocionalmente de una relación que marcó una etapa importante de su juventud. Sin embargo, el exbailarín confesó que, en el fondo, sentía que Britney no había superado completamente su historia con Timberlake.
La relación entre Britney Spears y Justin Timberlake fue una de las más mediáticas del inicio de los 2000. La pareja, que comenzó a salir en 1999 y terminó en 2002, se convirtió en un fenómeno cultural seguido de cerca por la prensa. En su autobiografía The Woman in Me (2023), Spears reveló que durante su romance quedó embarazada de Timberlake y decidió interrumpir el embarazo, una decisión que calificó como “una de las más difíciles” de su vida.
Tras años de silencio, Timberlake pidió disculpas públicas a Spears por la manera en que se manejó la ruptura y por el impacto del video Cry Me a River, donde se insinuaba que la cantante le había sido infiel.
Las recientes declaraciones de Federline forman parte de su libro de memorias You Thought You Knew, que llegará a las librerías el próximo 21 de octubre. En el texto, asegura que su intención no es lucrar con su historia, sino ofrecer su versión de los hechos para sus hijos, Sean Preston y Jayden James.
“Este libro no es un ataque a Britney. Es simplemente mi historia y mi verdad, para que mis hijos sepan quién fue su padre y cómo vivió esos años”, comentó Federline en la entrevista.
Desde el entorno de Britney Spears, la respuesta no se hizo esperar. Voceros cercanos a la artista afirmaron que Federline “sigue aprovechándose del nombre de Britney” y recordaron que la propia cantante ya compartió su versión de los hechos en sus memorias publicadas el año pasado.
A medida que se acerca la publicación del libro, el público vuelve a poner la mirada en una de las relaciones más comentadas del pop, reviviendo episodios del pasado que tanto Federline como Spears parecían haber dejado atrás.

