Joyce Higgins de Ginatta, reconocida como “la dama de la dolarización”, falleció el jueves 17 de octubre. La noticia fue confirmada por su hermano, Jimmy Higgins, a amigos cercanos, según comentó Alfonso Harb. De Ginatta, originaria de Guayaquil, fue una prominente empresaria y consultora, que compartió su experiencia en el mundo empresarial a lo largo de su vida. Su último mensaje en redes sociales fue publicado apenas 20 horas antes de su deceso, donde hablaba sobre un programa en vivo titulado «Futuro en Acción».
El sepelio de Joyce de Ginatta se llevará a cabo el sábado a las 12:00 en el Parque de la Paz, tal como informaron sus hijos Emilio, Giovanni y Gisella, junto con sus nueras Corina y Marilú, así como sus nietos y hermanos.
La Federación Ecuatoriana de Exportadores y la Cámara de Comercio de Guayaquil expresaron sus condolencias en la red social X, destacando su importante papel como empresaria y defensora de la dolarización en Ecuador. «Honramos la memoria de quien en vida fue una destacada empresaria guayaquileña e impulsora de la dolarización en Ecuador», mencionó la federación.
¿Por qué la llamaban ‘la dama de la dolarización’?
Joyce de Ginatta fue la primera presidenta de la Cámara de la Pequeña Industria del Guayas y jugó un papel crucial en la promoción de la dolarización en el país. En medio de una crisis económica e inflación descontrolada en 1998, de Ginatta propuso reemplazar el sucre por el dólar, un concepto que fue inicialmente ignorado por el gobierno del presidente Fabián Alarcón, tal como se detalla en el sitio web de Rodolfo Pérez Pimentel.
Durante esa época, el dólar estaba valorizado en cinco mil novecientos sucres, el salario mínimo era de solo quince dólares al mes y la tasa de desempleo superaba el 20%. De Ginatta, con formación como ingeniera comercial, fue también parte del programa Owner President Management de la Universidad de Harvard.
La ‘dama de hierro’
A Joyce de Ginatta se le conocía también como la “dama de hierro”, un apodo que surgió de su trayectoria en el sector del hierro. En sus propias palabras, explicó: «Comencé en el negocio del hierro en los años 70, en una pequeña empresa. No era ingeniera comercial en ese entonces, ni sabía leer un balance. Aprendí casi por mi cuenta. Me convertí en empresaria antes de ir a la universidad; asumí una empresa en crisis tras la enfermedad de mi esposo. Esa compañía estaba casi quebrada; era un garaje donde trabajábamos con el hierro. Con el tiempo, amplié mis actividades a otros productos como sanitarios, cerraduras, baldosas y cielo raso acústico, incursionando en el negocio de las ferreterías».
La vida y legado de Joyce de Ginatta dejan una huella imborrable en la historia económica de Ecuador, recordada no solo por su papel en la dolarización, sino también por su tenacidad y dedicación como empresaria.
