El expresidente de Uruguay, José «Pepe» Mujica, de 89 años, hizo una inesperada aparición en un masivo mitin político en Montevideo, a pesar de su delicada salud debido a un cáncer de esófago. Este evento tuvo lugar una semana antes de las cruciales elecciones nacionales del 27 de octubre. Mujica, quien ocupó la presidencia entre 2010 y 2015 y sigue siendo una de las figuras más queridas del país, asistió al acto final del Movimiento de Participación Popular, una agrupación dentro del Frente Amplio, el partido de izquierda más importante de Uruguay.
Conmovido y visiblemente emocionado, Mujica compartió con los asistentes que este era el primer proceso electoral en cuatro décadas en el que no podría participar activamente, debido a su «lucha contra la muerte». Sin embargo, sentía que era imperativo estar presente para respaldar al candidato presidencial del Frente Amplio, Yamandú Orsi, quien lidera las encuestas de intención de voto para las elecciones venideras.
“Soy un anciano que está muy cerca de emprender la retirada de la que no se vuelve”, expresó Mujica, provocando lágrimas entre los presentes. A pesar de su estado, su mensaje fue uno de esperanza y determinación. “Estoy feliz porque están ustedes. Cuando mis brazos se vayan, habrá miles de brazos sustituyendo la lucha”, agregó, elogiando a Orsi y recordando la importancia de la continuidad en el liderazgo.
Durante su breve intervención, mientras los asistentes coreaban “¡Te queremos, Pepe!”, Mujica subrayó la necesidad de trabajar para el desarrollo del país y proporcionar los recursos necesarios para la educación de las futuras generaciones. “Hay que trabajar por la esperanza. Hasta siempre, les doy mi corazón. Y gracias por existir”, concluyó con un mensaje emotivo.
Recuperándose en su granja a las afueras de Montevideo tras una reciente cirugía, Mujica ya había hecho una aparición esta semana en la campaña de Orsi a través de un video, en el que instaba a los votantes indecisos a participar activamente en el proceso electoral. Su compromiso con la causa y su deseo de seguir contribuyendo al país son un reflejo de su legado político y humano.

